Mostrando entradas con la etiqueta oporto. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta oporto. Mostrar todas las entradas

Etapa 6: Camino Portugués, Oporto - Barcelos.

 09 de septiembre de 2022.

Etapa 6: Oporto - Barcelos.-

Distancia:  63 Km.

Desnivel acumulado:  + 728 metros.

Tiempo empleado: 8:30 Horas.

Track de la etapa de hoy.

Vídeo de hoy.

Las Fotografías de la etapa.

Igreja da Sra. da Lapa en el municipio de Madalena.

                        A las ocho y media me desperezo y después del aseo me dirijo al comedor a desayunar, aquí entre unos peregrinos y otros turistas de la ciudad intercambiamos nuestras impresiones sobre Oporto y de Portugal en general, hoy la ruta la denomino de las cortas, aunque creo que es una buena distancia para aprovechar y tener tiempo en el destino para hacer un poco de turismo, aunque luego la duración de la etapa se me fue de las manos.

    El perfil, al igual que el día anterior, no es importante, es un sube y baja en la que no destaca ninguna elevación.

        Después de desayunar y con todo preparado tengo el primer contratiempo de la jornada, en el momento de marcharme no encuentro las llaves del candado con la que ato la bicicleta en el cuarto de almacén, me vuelvo loco y no las encuentro, así que hago uso del repuesto que siempre llevo, menos mal que me gusta llevar un juego por si las moscas.

Después del susto me dispongo a salir de la Praça de Dom João I.

        Aquí no acaban los problemas, a la hora de poner el GPS en modo coche, no me encuentra la ubicación en la que me encuentro, por lo que no tengo una ruta fiable por la que ir, aunque se la dirección que tengo que tomar, después de rodar unas manzanas desde la Praça de Dom João I, me doy cuenta de que el problema puede ser que el móvil que uso como GPS no tenga la hora correcta, como así es, en vez de tener las diez de la mañana, ayer después de secarlo lo puse en hora,  tiene las 10 de la noche, así que esta mañana al arrancar la etapa el Gps estaba confuso al igual que yo.        

Ya en ruta por las calles de Oporto, Praça do Marquês de Pombal.

        Poco tiene que destacar la salida de Oporto, nos vemos formando parte del tráfico de la segunda ciudad más grande de Portugal, el camino que tomo de grandes avenidas algunas con arcén y otras están dotadas de carriles bici, a 2,8 kilómetros se pasa por debajo de la circunvalación A-20, un poco más adelante cruzamos la nacional N-12 por medio de un cruce semafórico, a unos 8,7 kilómetros atravesamos un paso inferior de la autopista A-4, también cruzamos la autopista A-13 a unos 13 kilómetros desde que salimos del hostel.

Ruas empedradas en Moreira da Maia, Portugal.

        A las once y media y transcurridos 15,4 kilómetros y sin abandonar la zona urbana, se van uniendo las casas intercaladas cada vez más de terreno, atravieso la ciudad de Moreira da Maia, ahora cambiamos el asfalto por el empedrado de sus calles. seguimos or su polígono industrial para salir a la carretera adoquinada de Outeiro, después de un pequeño despiste en una bifurcación, hago una parada para descansar de la salida de Oporto, ya que ahora empieza a disminuir la densidad del tráfico y aumenta la alternancia de las casas con la vegetación.
 
        El lugar se llama, Café Snack-Bar Beiracampo, situado en Vilar do Pinheiro, un bar en el que me sorprendió el precio del café, 70 centimos, por un momento pensé que nos habían quitado el Euro (€), una vez terminada la pausa y desintoxicado del bullicio de la gran ciudad sigo mi tranquilo camino, 18 Kilómetros y es mediodía.

Rua do Padinho en Vilar do Pinheiro, en el distrito de Oporto.

        A partir de ahora el paisaje se vuelve más agradable, trascurrimos por una carretera adoquinada con un muro dónde se ven maizales a ambos lados, lo que hace darle un tinte de color verde a la vista.

        
Crucero de Vilar, al fondo su iglesia.

        Se llega a la localidad de Vilar, a la derecha dejamos una calle empedrada separada por un parterre presidido por un crucero, seguido de una hilera de árboles dónde al fondo se observa la iglesia, pero las flechas nos indican que debemos continuar recto, así que continuamos con el camino.

        A 24 kilómetros pasamos por la localidad de Gião, por delante de su Iglesia con la fachada revestida de azulejos, seguimos por el mismo tipo de camino empedrado y flanqueado por altos muros de piedra que delimitan los terrenos y campos, en Vairão, el camino casi sin avisar gira levemente a la derecha dando paso al primer camino de tierra antes de llegar a Vilarinho.

Dejamos el camino empedrado y a la derecha empieza el de tierra por el bosque.

         A la entrada de Vilarinho nos encontramos con un torreón, que forma parte del Castelo De Vilarinho, y después, me paro en la plaza de la Iglesia de Nuestra señora de Lapa, ahora mismo son las dos de la tarde, una muy buena hora para comer, pero como siempre me asaltan las dudas, dónde se puede comer bien en un lugar donde desconozco.

        Le pregunto a un hombre que pasaba por allí, el paisano me indica que a unos 100 metros entrando por una calle y girando a la izquierda hay un buen sitio para comer, sigo más o menos las indicaciones, pero me despisto y me voy por la tangente, casi me salgo del pueblo así que retorno sobre mis pasos busco y, ahí está el restaurante.

        
Capela De São Brás.

        En vez de seguir el camino recto al llegar a la Capela De São Brás, tengo que girar a la derecha y a unos 50 metros de la calle empedrada y altos muros a ambos lados que desaparecen al llegar a los siguientes edificios se encuentra el restaurante, se trata de Tasquinha De S.Brás, me aconsejaron un buen menú, disponían de buenos platos y un trato super familiar.
        Después de tomar un pausado café y cuando ya están recogiendo el bar-restaurante, prosigo la marcha a las tres de la tarde, estoy justo en la mitad de la ruta unos 32 kilómetros.

Puente medieval de Zameiro, sobre el río Ave.

        A un kilómetro de la salida de Vilarinho cruzamos el puente medieval de Zameiro, en este punto cuando voy a hacer una foto hay un tipo con manejando un dron y que me pregunta que, si quiero salir en una grabación, que sería interesante que a la par de grabar el puente saliera alguien atravesándolo, bueno pues adelante, sigo la marcha por el propio puente y su camino empedrado hacia la aldea de Ave.

Bonito camino adoquinado salida de Zameiro.

        La salida de la población se hace por un camino adoquinado para coger brevemente la carretera N-306 para salir de ella a los pocos metros y hacer un buen tramo por un camino rural, que nos devuelve a la carretera por la circularemos unos 4 kilómetros, para entrar de una manera definitiva por los caminos rurales, a partir de ahora el paisaje de la etapa cambia radicalmente, rodaremos por caminos rodeados de plantaciones de Maizales y zonas de bosque.

Fachada de azulejos en Quinta Sao Miguel de Arcos.

        Pasamos por los pueblos de San Miguel de Arcos cruzando el rio por su puente medieval, continuamos hasta llegar a São Pedro de Rates, lo primero que vemos es su gran Iglesia románica que merece una visita por su interior y respirar su ambiente medieval, después de una visita en el interior, en la parte trasera se exhiben unos sarcófagos de piedra de época indeterminada.

Igreja Românica de São Pedro de Rates.
        
Interior de la Igreja Românica de São Pedro de Rates.

        Después de una detallada visita sigo con la ruta programada, dejamos el distrito de Oporto y entramos en el distrito de Braga, nada más entrar y a unos pocos metros llego a un curioso Parque del Peregrino, un area de descanso para detenerte y hacer una pausa en el camino.

        Un parque en el que hay unos aparca bicis y bancos para hacer más agradable la estancia y contemplar el bosque que nos rodea.

Posando ante el "Galo" en Parque de Santiago en Maceira de Rates.

        Prosigo la marcha por los caminos empedrados y básicamente en una subida constante con sus sube y bajas desde São Pedro de Rates, luego pasamos por las localidades de Pereira y Carvahal, dónde ya empezamos a descender, en Carvahal me despisto en un cruce que me hace recorrer unos metros hasta que me doy cuenta de que no voy bien, y eso que la señalización es abundante y clara en cada cambio de dirección.

Escudo Nobiliario en una casa abandonada en Pereira.


Cruce marcado por un banco y la flecha del Camino de Santiago en Carvahal.
        
        A llegar a Barcelos hago un bucle increíble para llegar al puente de entrada a la ciudad, el caso es que llego arrastrado por la circulación en la N-306 me pasé el cruce sin saberlo y en vez de girar directamente a la izquierda, lo que hice fue seguir todo recto, pero ya no podia retroceder ya que me perseguían todo tipo de vehículos, bien guiado por un conductor de una furgoneta que me hizo de guía retorné a la buena dirección, para enfilar el puente sobre el rio Cavado.

Cuadro con el puente sobre el Río Cavado, en el Hall del hotel.

        Ahora sí que me dirijo directamente al alojamiento de hoy, el hotel Kuareta&Um, se trata de un hotel de tres estrellas recientemente renovado, bastante amplio y acogedor, al llegar encuentro que el Chek In se hace en el hotel  Art´Otel a unos 50 metros como me indicó una vecina de la calle que estaba en la ventana con cierta curiosidad.

        La bicicleta descansó en un pequeño cuarto que queda debajo de las escaleras cerrado con llave, aunque yo siempre le pongo el candado por si acaso, aunque hasta la fecha no he tenido ningún tipo de problemas.

Paseando por las calles de Barcelos, la noche ya se apodera del día. 

        La hora de llegada fue más o menos hacia las seis y media de la tarde, pero asearme, hacer la colada, preparar el tendedero, tender, recoger y poner todos los cachivaches a cargar, hace que al salir de la habitación casi a las ocho de la tarde está anocheciendo.
    
Fuente San Juan Evangelista, de estilo Barroco del siglo XVIII y el "Galo" identidad de la ciudad Barcelos.

        Una vuelta nocturna por esta bonita ciudad buscando a la vez un lugar para cenar, al final terminé en una de pastelería, heladería llamada Cristo Rei, dónde pude degustar una hamburguesa al estilo "francesita", plato típico en Portugal.

        Un café para terminar esta jornada en la que la ruta a pesar de tener pocos kilómetros se hace intensa, la salida de Oporto hasta que dejas el núcleo urbano, el aire medieval de la ruta, el reencuentro con los caminos de tierra y bosques, una etapa completa.

        Así que después de dar otra vuelta por Barcelos me voy al hotel a descansar, porque mañana toca una etapa y aventura nueva.

        Estando en la habitación me acuerdo de que tengo pendiente una visita a la entrada de la ciudad, así que mañana al inicio de la jornada daré una vuelta por la ciudad de Barcelos.

Hasta Mañana y Buenas Noches.

Etapa 5: Camino Portugués, Albergaria a Velha - Oporto.

  08 de septiembre de 2022.

Etapa 5: Albergaria a Velha - Oporto.-

Distancia:  72 Km.

Desnivel acumulado:  + 1.016 metros.

Tiempo empleado: 9 Horas.


Track de la etapa de hoy.

Vídeo de hoy.

Llegada a Oporto

Las Fotografías de la etapa.

Calzada romana a la salida de Perosinho.

       Son las siete y siento cinco de la mañana, ya me estoy desperezando y empiezo a recoger todo lo que tengo desparramado por la habitación, no es mucho ya que el traje de ciclista lo tengo en la silla esperando su turno, donde tengo la maraña es en los enchufes, varios cargadores y la bicicleta también.

        Sorpresa, está lloviendo, ademas parece que insistentemente, hoy desayuno en el bar de la gasolinera donde está el Hotel, un buen precio para el desayuno, cuando termino sigue lloviendo por lo que protejo el mando de la e-bike que aunque sea resistente al agua, no quiero que me dé ningún disgusto. 

Comienza el día con lluvia.
     
         Para que la lluvia no me deje sin visibilidad llevo debajo del casco una gorra, la visera del mismo hace de tejadillo y el agua no llega a tocar los cristales de las gafas, experiencia del día de lluvia de hace dos años con Ricardo en la última etapa a Finisterre.

          Con todo preparado y perpetrado para la lluvia arranco este lluvioso día a las nueve y media de la mañana, paso por delante de un hipermercado llamado Continente para proseguir atravesando el pueblo de Albergaria a Velha, pasando por delante de un edificio con un torreón, es el palacete de Boa Vista, y transitando por su empedrada calzada que se convertirá en asfalto, según salimos de la población cruzaremos por una rotonda con la estatua de la Virgen del Socorro, después de abandonar una pequeña carretera nos internamos por un camino de tierra por un bosque, después de seguir las indicaciones, atravesamos las vías del ferrocarril por un paso a nivel, observando el estado de las vías y la vegetación que se acumula, cuesta creer que esta línea esté operativa, de las muchas veces que se atraviesan por medio de pasos a nivel con barreras y semáforos totalmente operativos, no se manifestó la existencia de ningún tren.

Cuesta creer que sigue operativa la línea de ferrocarril,

        Circulamos por pequeñas carreteras hasta llegar a Pinheiro da Bemposta, observo con curiosidad lo que parece la estación de tren con un panel en el que se puede leer, "Associação Columbófila Pinheirense", o sea que por estos lugares les gusta el arte de amaestrar a las palomas, más adelante me encuentro una pasarela para cruzar la carretera N-1, pero ante la escalinata cruzo la carretera por la salida de automóviles de la Rua de los músicos.

        Más adelante hago una parada en una especie de merendero, me como alguna barrita que he comprado a la salida de la etapa, parece que la lluvia remite, ahora es un pequeño calabobos o chirimiri, pero no llega a molestar. 

        Siempre por pequeñas carreteras asfaltadas o adoquinadas que van uniendo las casas pasamos por delante de un "A Casa Do Arco" que nos introduce en el antiguo centro de Bemposta con su centenaria casa y su arco del año 1782.

"A Casa Do Arco", te recuerda a tiempos pasados.

        Bamposta, Caniços y Besteiros, vamos pasando siguiendo las flechas por rúas que unen las urbanizaciones, en ésta última cruzamos la autopista N-224 y giramos a la izquierda para pasar por debajo de un puente para coger un tramo por una senda al lado de las vías del tren.

Salida de la senda al lado del ferrocarril en Besteiros.

        A 24 Km de la salida de hoy llego a Oliveira de Azeméis, el primer gran núcleo urbano el camino pasa por delante del ayuntamiento, también se pasa por delante de la Iglesia de São Miguel, a su lado un Miliario romano de la edad de Tiberio, Siglo I.

 Iglesia de São Miguel en Oliveira de Azeméis.

        Entre Oliveira de Azeméis y Vila de Cucujães, un bonito camino adoquinado con muros a ambos lados nos sorprende, en estos lugares se ven los primeros hórreos lusos.

Camino empedrado entre altos muros en el trayecto a la Vila de Cucujães.

        Dejamos atrás ésta última población, ahora el camino atraviesa un polígono industrial y desemboca en la ancha Avenida de Dr. Renato Araujo en São João Da Madeira, y después de un centro comercial decido parar a comer en un restaurante de comida rápida, es la una y media de la tarde y llevo más o menos la mitad de la ruta planificada para hoy, no le doy más vueltas y termino en un restaurante que es un KFC, así que aparco la bici apoyada en el escaparate y me preparo para cargar el móvil GPS que anda con poca batería y hacer una pausa con tranquilidad y sin las prisas que imponen este tipo de restaurantes.

Sello del "KFC" en la credencial del Camino Portugués.

         Cuando estoy esperando el menú le pido al que parece el responsable del establecimiento que si tienen sello para poner en la credencial, el chico desaparece supongo que iría a la oficina, y vuelve con el tampón del establecimiento, espero que en la recepción en Santiago de Compostela no les siente mal esta herejía.

        El móvil que utilizo para GPS deja de funcionar, en su interior la existencia de agua me hace pensar lo peor, en el restaurante pido un segundo café y voy al baño para intentar quitarle la humedad con el secador de manos, lo pongo a una temperatura que casi no lo puedo tocar, entonces la pantalla empieza a parpadear, buena señal, da señales vida que poco a poco va recuperando, tendré que proseguir con la batería externa enganchada al GPS.

        La lluvia ya ha remitido, parece que voy a tener suerte en la segunda parte de la etapa, después de mi café y de estar un largo rato para coger un poco de calor y secar un poco el impermeable, retomo la marcha

Praça Luis Ribeiro, São João da Madeira, Portugal.

        La lluvia ya ha parado, aunque se conserva la nubosidad, pero esto ya es otra cosa, ahora a esperar que el aire y el sol, si sale, vaya acomodando la ruta.

        Después de pasar por una redonda plaza, a las afueras atravesamos un pequeño polígono industrial y más tarde llegamos a la localidad de Arrifana, donde podemos contemplar la hermosa iglesia con su fachada de azulejos.

Iglesia Matriz de la localidad de Arrifana.

        A tres con ocho kilómetros desde que reiniciamos la marcha se llega a Escapães, y un poco más adelante, entramos en un camino de losas de piedras, este tramo de unos pocos metros se convierte en asfalto para dar lugar a una vía romana empedrada, no obstante, vamos por la Rua Romana, ésta se sigue más tarde por un mar de urbanizaciones.

    Se pasa por las localidades de Escapães, Lourosa y Mozelos, a partir de esta última localidad empiezo a contemplar la existencia de esculturas de Cristos en los jardines de los chalets y en muchos lugares, será porque en las cercanías veo un gran comercio con varias de estas esculturas.

Numerosas esculturas de Cristo en este tramo de la ruta.

    Y ya olvidada la lluvia de la primera parte del día, paso por delante de la Capilla de Santa Rita, (ya sabes: Santa Rita Rita lo que se da no se quita), con una pequeña construcción a modo de Altar, pero no lo es, lo que es un quemador de velas en el exterior de la capilla, situado enfrente a unos pocos metros de la fachada principal. Son las cuatro y cuarto de la tarde, estoy en la localidad de Grijó y quedan  todavía dieciocho kilómetros y según el perfil, un pequeño ascenso para así bajar a la ciudad de Oporto.

Quemador de cera con la Capilla de Santa Rita al fondo, Grijó.

        A la salida de Grijó se pasa por delante del enorme y bonito cementerio, aquí puedo contemplar las innumerables esculturas de la virgen y del cristo que vigilan las tumbas.

Calle empedrada pasando por delante del Cementerio de Grijó.

        A cinco kilómetros una vez abandonado Grijó, se pasa por calles empedradas y así llegamos a  Perosinho, a partir de aquí viene la zona más bonita de la etapa de hoy, ya que, si antes ya habíamos pasado por un tramo de via romana, ahora volvemos a pasar por otra vía romana, con muros de piedra a los dos lados y rodeados de un bonito bosque, que más tarde se convierte en un camino de tierra.

Después de Perosinho, nos encontramos este largo tramo de Camino Romano.

Poco después del camino romano estamos dentro de un bonito bosque.

        Estamos sumidos en el interior de un bosque con helechos, las flechas te indican por dónde debes ir, lo que no quita para ver a algunos bikers pertrechados con equipaciones completas para descender por los caminos adyacentes. 

        Después de este paisaje tan mágico, y en descenso cruzamos por medio de un puente la Autopista de la costa de la plata, en portugués, Autoestrada da Costa da Prata, volvemos a las Ruas empedradas, la gran ciudad ya se intuye próxima ya que los edificios y los nudos de autopistas aumentan considerablemente.

Descenso empedrado desde el alto hacia Vila Nova de Gaia.

        Faltando cinco kilómetros se hace la última subida de la etapa de hoy, estamos en el alto de Vila Nova de Gaia, se desciende rápidamente para sumergirnos en el tráfico de la ciudad por la Avenida de la República hasta llegar al puente de D. Luis I.

Subida al Miradouro da Serra do Pilar.

        Cuando ya estoy llegando a cruzar el río Duero (Douro), veo un fuerte ascenso a mi derecha que sube a un mirador, sin pensármelo dos veces arreo con mi e-bike hacia allí, ventajas de ir asistido, como la circulación está prohibida de vehículos y hacerla más tarde era inviable, no me lo pienso y ya estoy arriba.

        En lo alto del Miradouro da Serra do Pilares un mirador espectacular, desde lo alto se tiene una de las panorámicas más completas y asombrosas del río Duero a su paso por la ciudad.

Vista desde el Miradouro da Serra do Pilar, Puente de Luis I.

Rio Duero o Douro.

        Después de estar un buen rato disfrutando del buen día que se ha quedado, y contemplando las bonitas vistas del rio Duero atravesando la ciudad, es momento de bajar y cruzar el puente de D. Luis I, un puente que une las ciudades de Vila Nova de Gaia y Oporto (Porto), ya con el GPS en modo coche y con sus indicaciones llego sin problemas al albergue.

Paso por el tablero superior de puente de D. Luis I, reservado para peatones y el metro.

        Sobre las seis y media llamo al timbre del albergue que tengo reservado, Jorge me hace la recepción del albergue y me da las indicaciones y me indica los distintos departamentos del lugar, duchas, comedor, cocina, dormitorio.

Cuadros en las paredes del albergue.

    El albergue se llama Rivoli Cinema Hostel, y está ambientado sobre películas de cine, no obstante, las habitaciones tienen nombre de películas, también cojo una tarjeta con la dirección de una casa de comidas, que resulta ser un edificio de tres alturas, cada una dedicada a un determinado tipo de cocina, mexicano, burger, pizzas, etc, el sitio se llama "Food Corner", cerca del albergue.

Oporto, Igreja de Santo António dos Congregados.

Ayuntamiento de Oporto, Câmara Municipal do Porto.

    Ya es noche oscura así que después de cenar me doy una vuelta por los alrededores del albergue, visitando lo poco que llego alcanzar por el cansancio en las piernas que llevo, tanto sea por la poca asistencia que me gusta llevar en la e-bike y por otro lado las jornadas sin apenas descanso.

    Ya en la habitación entablo conversación con un alemán y un polaco, no sé en qué dialecto nos entendíamos, entre inglés españolizado y gestos al final nos entendimos, como anécdota de esta conversación fue la que, el polaco conocía la existencia de un tal Lewandowski, en el desaparecido C.D. Logroñés de futbol de mi ciudad, y es que el fútbol es internacional.

    Y así doy por terminado la etapa de hoy, una etapa que se presentaba desagradable por la lluvia, pero que gracias a las primeras tres partes de la etapa que discurre por firmes asfaltados o empedrados no nos manchamos de barro, luego cuando la lluvia remitió dejo salir el sol que me hizo disfrutar de la zona boscosa de la última parte de la ruta, la llegada a Oporto con la acertada visita al mirador fueron unas de las mejores cosas que pasaron., Mañana más.