Etapa 4: Fuente Álamo - Albacete.

  7 de agosto de 2024.

Etapa 4: Fuente Álamo - Albacete.

Distancia: 68,01 km
Desnivel acumulado: 573 m
Hora de Salida: 6:16 h.
Hora de Llegada: 11:54 h.
Tiempo empleado: 5 horas 39 minutos, (tiempo en Wikiloc).


Castillo de Chinchilla de Monte Aragón.

        Cinco de la mañana, no le doy tiempo a que suene el despertador; creo que ya estoy acostumbrado a estos madrugones. Por este motivo también me acuesto sobre las diez de la noche, porque dormir hay que dormir.

      Me tomo la leche con la bollería que compré ayer en la tienda y, de esta manera, voy desperezándome poco a poco. Una vez terminado, llega el momento de montar los aparejos electrónicos en la bici: la batería, el móvil con el GPS y las luces recién cargadas. Después, recojo las alforjas, cierro la habitación y saco la bici.


La Salida como siempre de madrugada.

        Son las seis y cuarto de la mañana y la oscuridad de la noche se ve interrumpida por el bullicio de unos cazadores y sus perros, que terminan de disfrutar de sus tentempiés antes de dirigirse a las zonas de caza en sus ruidosos todoterrenos. La salida es por el cementerio de la localidad. La noche es tan oscura que, al alejarme de las farolas, solo la luz de mi foco me acompaña, iluminando lo poco que puedo ver en la penumbra del camino.

        Después de pasar por debajo de la circunvalación CM-412, me encuentro ya inmerso en el Camino de Santiago del Suroeste. Aún estoy rodeado de oscuridad, pero poco a poco el cielo comienza a teñirse de un tono anaranjado, anunciando la proximidad del amanecer.    
 

Empieza a amanecer en la provincia de Albacete.

        Son las seis y media de la mañana y el anaranjado del amanecer se va transformando lentamente en un cielo azul, claro y despejado. Hoy se avecina otro día caluroso, por eso he decidido salir temprano. Después del mediodía resulta imposible pedalear; cuanto antes se salga, mejor se aprovechan las horas de menor intensidad solar.

Indicaciones de PR, pequeño recorrido y flechas amarillas.

        El camino es bueno y, ya con la luz del día, se distinguen detalles que antes no eran visibles, los postes con indicaciones de pequeños recorridos aparecen en los cruces junto a las flechas amarillas que confirman el rumbo correcto.

        Paso por una zona llamada El Cepero, un conjunto de casas casi en ruinas, antiguos corrales o casas de aperos, continúo a una velocidad constante, casi sin usar el motor de la e-bike, ya que la orografía lo permite.

        El terreno está salpicado de almendros, olivos dispersos y campos de secano. Poco a poco el camino comienza a inclinarse, ganando algo de altitud, aunque sin excesos, esta variación da paso a pequeños pinares. A lo largo del recorrido atravieso los parques eólicos de La Muela y Cerro Collado. Desde Fuente Álamo hasta este punto he ganado 221 metros de altitud; no parece mucho, pero en el perfil de la etapa se aprecia claramente. comparado con el terreno de mi lugar de origen, estos desniveles resultan bastante llevaderos.

Parque eólico de Cerro Collado.


        Una vez alcanzada la parte más alta, comienza el descenso siguiendo el Camino del Suroeste. Aquí encuentro el primer mojón con la concha, señalizando el Camino de Santiago, siempre es reconfortante reencontrarse con estas indicaciones.

        Tras un par de curvas, me espera una larga recta de unos cinco kilómetros, el camino está en buenas condiciones, aunque con algo de tierra suelta en la superficie, como si hubiera sido nivelado recientemente.

Mojón  con la concha indicando el Camino de Santiago.

Larga recta del camino hasta Pétrola (Albacete).


         Al final de esta recta me cruzo con otro ciclista que también ha salido temprano para disfrutar de este deporte que tanto nos gusta. Llego a Pétrola a las ocho y media de la mañana, con 21 kilómetros recorridos. A esta hora es raro encontrar a alguien por las calles, aunque veo varias personas haciendo fila frente a la panadería.

        En la plaza me encuentro con la iglesia de San Bernabé y, en un rincón, un cartel con varias rutas de la zona, incluida la de la Laguna Salada. Aún es temprano, así que decido desviarme para rodearla.

Plaza de Pétrola y la Iglesia de San Bernabé.

        Rodeo la laguna por un camino perimetral. Apenas queda agua; en los meses de verano suele quedarse casi seca, aunque se aprecia claramente el color blanco de la sal. Según indican los carteles, el lugar es un paraíso para las aves y tiene una gran importancia ecológica.

Panorámica de la Laguna salada de Pétrola.

        De regreso al camino, en uno de los cruces recuerdo que sigo en el Camino de Santiago. El firme está algo más deteriorado, pero sigue siendo reconocible al discurrir paralelo al tendido eléctrico. Se suceden campos de viñedos con almendros y encinas, y el avance es rápido al no existir apenas desnivel.

        Las indicaciones me llevan a la carretera local CM-3211, que recorro durante unos cuatro kilómetros. Estoy en el kilómetro 40 y son las diez menos diez de la mañana.

Castillo de Chinchilla de Montearagón.

       Paso junto a alguna señal de la Cañada Real y debo estar atento para no pasar por alto las indicaciones. A lo lejos se impone el castillo de Chinchilla de Montearagón, cada vez más cercano y majestuoso.

        A las diez y media de la mañana ya estoy callejeando por Chinchilla. Paso bajo un arco que parece transportarme al pasado. Sus calles empedradas y edificios medievales confirman la importancia histórica de la localidad. Llego a la Plaza de la Mancha.


Plaza de la Mancha en Chinchilla de Montearagón (Albacete).


        Sigo ascendiendo por sus empinadas calles hasta el castillo. Lo que más me sorprende es la profundidad de su foso y lo bien conservado que se encuentra, al menos exteriormente. Arriba hago varias fotografías del castillo y de las vistas desde la colina, e incluso ayudo a una pareja a hacerse unas fotos.

Puerta de entrada al Castillo.

          Tras un buen rato decido retomar la ruta. Desciendo de nuevo hasta la plaza, cerrando un recorrido circular por las calles del pueblo. Hago una parada para comer un bocadillo y compro algo de fruta en una pequeña tienda. Son algo más de las diez y media y el sol ya empieza a apretar. Quedan 16 kilómetros hasta Albacete, completamente llanos.
           
Vista desde la colina del castillo con Albacete al fondo.


          La salida de Chinchilla es en descenso hacia un polígono industrial, donde me llama la atención una nave repleta de robots industriales, muestra del alto nivel de ingeniería de la zona.

          El recorrido discurre más o menos paralelo a la autovía A-31. Poco antes de entrar en Albacete, tomo la calle San Pedro. Son las doce del mediodía cuando llego al Hotel Europa, donde me alojaré. Como de costumbre, introduzco la dirección en el GPS en modo bicicleta y llego al destino sin problemas.

Hotel Europa en Albacete.

       Tras asearme y lavar la ropa, me dispongo a salir a dar una vuelta por la ciudad, pero recibo una llamada personal que me obliga a regresar con urgencia a Logroño. Sin tiempo para pensar, reviso la forma más rápida de volver y organizo cómo dejar mi bicicleta y pertenencias en consigna en el hotel, a la espera de recogerlas unos días más tarde.

       De esta manera tan repentina tengo que abortar la ruta de este año, que quedará en la memoria para retomarla en un futuro, más o menos lejano.

        Etapa madrugadora entre Fuente Álamo y Albacete, con buen ritmo y escaso desnivel, atravesando campos de secano, parques eólicos y localidades como Pétrola y Chinchilla de Montearagón. Tras visitar su imponente castillo, los últimos kilómetros llanos conducen a Albacete, donde una llamada inesperada obliga a dar por finalizada la ruta antes de lo previsto.

        Así que hasta otra.
 

        

No hay comentarios:

Publicar un comentario