12 de Julio de 2025.
Etapa 10: Ávila - Segovia.
Distancia: 71 km.
Desnivel acumulado: 709 m.
Hora de Salida: 7:15 h.
Hora de Llegada: 5:30 h.
Tiempo empleado: 8 horas, (tiempo en Wikiloc).
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| Llegamos a Segovia, con el acueducto romano. |
A las 7:15 de la mañana inicio la etapa, realizando la fotografía de salida que marca el comienzo del recorrido, el trazado transcurre por caminos que he encontrado en la aplicación de Wikiloc ya que abandono el camino de Santiago del Sureste o del Levante, con llegada prevista en la ciudad de Segovia. La jornada consta de aproximadamente 72 kilómetros, con un desnivel positivo acumulado de 709 metros. Teniendo en cuenta la distancia total, se trata de un desnivel moderado. El punto de partida se sitúa a 1.100 metros de altitud, mientras que Segovia se encuentra en torno a los 960 metros, por lo que el perfil general de la etapa es ligeramente descendente y la altitud no supone un factor determinante en el desarrollo de la ruta.
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| Plaza del mercado Chico y Ayuntamiento, (Ávila). |
Salida desde la Plaza del Ayuntamiento o Plaza del Mercado Chico, recorriendo un pequeño tramo del casco antiguo para salir por la puerta de San Vicente. Sigo las indicaciones del GPS y abandonamos la ciudad por la parte alta tras superar unas primeras pendientes. Poco después dejamos atrás las calles y nos adentramos en caminos de tierra.
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| Saliendo de la muralla de Ávila. |
El cielo está totalmente despejado y el sol ya se encuentra en el firmamento, con su característico color anaranjado, aportando unas notas de luz cálida y confortable a la mañana. El camino discurre sin apenas desnivel y se pasa primeramente por un par de portillas, utilizadas para evitar que el ganado se desplace entre municipios.
El terreno en este tramo es el propio de la dehesa abulense: caminos de tierra compacta y polvo fino, flanqueados por pastizales secos y monte bajo, con encinas dispersas y matorral mediterráneo. El firme es generalmente bueno y rodador, aunque irregular en algunos puntos por la erosión y el paso del ganado, sin grandes dificultades técnicas. Se trata de un paisaje abierto, rural y tranquilo, muy característico del interior castellano, donde la actividad ganadera y cinegética marca claramente el entorno.
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| Camino a la salida de la ciudad, Cañada Real Soriana Occidental. |
El camino transcurre por la Cañada Real Soriana Occidental, la cual se encuentra asfaltada y habilitada, siendo ideal para la práctica del senderismo y el ciclismo. Ofrece un recorrido de unos 13 kilómetros desde Ávila hasta Urraca Miguel, pasando por Bernuy-Salinero, y destaca por su baja dificultad y por su carácter de vía pecuaria perfectamente señalizada, apta para realizarse durante todo el año y perfecta para disfrutar del entorno natural situado al este de la ciudad.
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| Cañada Real Soriana asfaltada y en paralelo el camino de tierra. |
De forma paralela, la cañada discurre también en forma de camino de tierra, habilitado para el tránsito ganadero y el uso recreativo. Durante este tramo del recorrido es habitual encontrar corredores y senderistas, que utilizan la vía para la práctica deportiva y el contacto con el entorno natural.
Asimismo, se observa la presencia de ganado vacuno en régimen extensivo, pastando en las parcelas colindantes, lo que confirma el carácter ganadero y pecuario de la zona y la convivencia entre los distintos usos tradicionales y recreativos del espacio.
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| Ganado en las proximidades de la Cañada Real. |
En total recorro aproximadamente 6 kilómetros hasta alcanzar la población de Bernuy-Salinero. En este punto abandono el trazado de la Cañada Real y tomo una dirección diferente a la de la vía pecuaria. Tras varios kilómetros rodando sobre un firme regular y cómodo, el cambio de superficie resulta evidente, ya que me había adaptado plenamente a las buenas condiciones de rodadura que ofrece la cañada.
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| La población de Bernuy-Salinero, (Ávila). |
Ahora mi camino transcurre con encinas dispersas alrededor con amplios pastizales secos, continuo por una pista de tierra compactada, ancha y bien definida, con firme seco y rodador, pendiente suave y escasa dificultad técnica, lo que permite avanzar con comodidad mientras se disfruta de un entorno rural abierto, tranquilo y poco alterado.
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| Tierras de Castilla, encinas y pastizales dorados dominan el paisaje. |
Me dirijo hacia la siguiente localidad, se trata de Mediana de Voltoya, situada a cinco kilómetros de Bernuy, el camino que las une transcurre por un altiplano rodeado de monte bajo, encinas dispersas y campos de cultivo recién arados, probablemente preparados para sembrar cereal, en un continuo sube y baja por los cerros de la zona, cuyo desnivel no supone ninguna dificultad añadida a la ruta.
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| Inscripción preconstitucional en Mediana de Voltoya, (Ávila). |
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| Paso del rio Ciervos en Mediana de Voltoya, (Ávila) |
El recorrido asciende por un cerro situado entre el río Ciervos y el arroyo Montoya, para enlazar, aproximadamente cuatro kilómetros más adelante, con la carretera N-110, una vía de escasa intensidad de tráfico debido a que la mayor parte de la circulación se desvía por la autovía paralela.
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| Carretera Nacional N-110 y la autovía AP-51 en paralelo. |
A unos 25 kilómetros de Ávila se encuentra Aldeavieja, una pequeña localidad, situada en la vertiente norte de la Sierra de Guadarrama, a aproximadamente 1.200 metros de altitud. Su entorno está dominado por pinares, praderas y afloramientos graníticos, y el núcleo urbano conserva una arquitectura tradicional serrana, con un marcado carácter rural ligado históricamente a la ganadería y al aprovechamiento forestal.
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| Ayuntamiento de Aldeavieja, (Ávila). |
Saliendo de Aldeavieja, en lo alto de un cerro se localiza la ermita de San Cristóbal, que se deja a la izquierda mientras se continúa por un camino agrícola bien compactado. La pendiente favorable permite mantener una velocidad elevada hasta que, en un determinado punto, el trazado queda invadido por el cereal, que ha crecido sin control, probablemente debido a las copiosas lluvias registradas en toda la península durante la primavera. El camino se encuentra prácticamente perdido bajo una gruesa capa de forraje, pero siguiendo el track del GPS es posible orientarse correctamente y salir de este tramo complicado, enlazando de nuevo con la carretera que dejamos atrás al entrar en última población.
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| Camino queda borrado por la abundante vegetación. |
De nuevo en el asfalto durante un kilómetro, de esta manera pasamos de la provincia de Ávila a la de Segovia.
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| Cartel de cambio de provincia. |
Poco antes de llegar a Villacastín, abandono la carretera nacional para continuar por su antiguo trazado. A la derecha, junto a una nave agrícola, llaman la atención unas enormes rocas graníticas que conforman singulares formaciones rocosas.
Estas formaciones, típicas del paisaje granítico de la zona, aportan un notable interés geomorfológico al entorno y rompen la uniformidad del paisaje agrícola circundante.
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| Formaciones graníticas cerca de Villacastín. |
Al aproximarme a la zona de Villacastín, el paisaje cambia de manera drástica. Me adentro en la Senda de la Fresneda, un entorno dominado por un espectacular “caos de bloques” graníticos. Estas formaciones, conocidas como berrocales, son el resultado de millones de años de erosión sobre el batolito de granito de la zona, dejando al descubierto enormes piedras redondeadas que parecen dispersadas al azar sobre los pastizales.
Este tramo representa una lección de geología, junto a los paneles informativos comprendo que este granito grisáceo y resistente es el mismo que sirvió para construir los grandes monumentos de la región. Entre el susurro del viento y el crujir de la vegetación seca, la ruta continúa su descenso hacia Segovia, flanqueada por estos gigantes de piedra que vigilan el camino desde tiempos inmemoriales.
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| Plaza mayor de Villacastín, (Segovia). |
Son las diez de la mañana y he recorrido 32 Km. ya he recorrido casi la mitad de la ruta de hoy, me encuentro en la plaza de Villacastín, una localidad situada en la llanura norte de la Sierra de Guadarrama, con una historia ligada a su papel como punto de paso en rutas históricas entre Madrid y Castilla, su casco urbano tradicional con edificios de piedra y ladrillo combina con el entorno natural de tierras de cultivo y sus formaciones graníticas.
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| Camino rural entre Villacastín e Ituero y Lama, (Segovia). |
Salimos de Villacastín por la carretera pero enseguida la ruta se mete por un camino rural, apenas unos seis kilómetros y me encuentro en la siguiente localidad, se trata de Ituero y Lama, esta población está situada a unos 33 km de la capital Segovia, ecuador de la etapa de hoy.
El nombre procede de la unión de dos antiguos núcleos medievales, Ituero y Lama, repoblados durante la Edad Media, en un paisaje mayoritariamente llano a más de 1.000 m de altitud, y conserva un casco rural tradicional con elementos como la iglesia de Santiago Apóstol y restos de antiguos hornos de cal, reflejo de su pasado agrícola y ganadero.
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| Ituero y Lama, (Segovia). |
El tramo entre Ituero y Zarzuela del Monte muestra una pista de tierra bien definida, con el trazado claramente marcado y protegido por la sombra de la vegetación. A diferencia de los sectores de dehesa abierta, aquí aparecen árboles de mayor porte que flanquean el sendero, ofreciendo tramos de sombra intermitente, ideales para resguardarse del sol que ya golpea con fuerza. El terreno seco y compacto facilita un avance fluido, mientras el sonido de las ruedas sobre el camino se convierte en la música que acompaña este momento.
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| Tramo entre Ituero y Zarzuela del Monte (Segovia). |
De vuelta a los campos amarillo de cereal nos encontramos con una importante subida para pasar un cerro, no es de mucha longitud pero hay que hacer fuerza en el pedaleo, a cuatro kilómetros encontramos la siguiente localidad, se trata de Zarzuela del Monte.
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| Zarzuela del Monte, (Segovia). |
Zarzuela del Monte (Segovia) es un pequeño municipio situado al sur de la provincia, en la transición entre la meseta segoviana y las primeras estribaciones de la Sierra de Guadarrama. El entorno combina pastizales, cultivos y parches de bosque, ofreciendo un paisaje rural sereno y abierto. El núcleo urbano conserva la arquitectura tradicional de la zona, con construcciones de piedra y ladrillo, y caminos que conectan con los pueblos vecinos, manteniendo la sensación de territorio tranquilo y poco transitado, ideal para ciclistas y senderistas que buscan disfrutar de un entorno natural intacto.
Al llegar a la localidad, me reciben unos cánticos provenientes de los quintos del pueblo. Aunque son más de las diez y media de la mañana, para estos jóvenes la noche se les ha hecho corta, y su entusiasmo llena el aire de alegría y tradición.
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| Otro camino que desaparece cerca de Zarzuela del Monte. |
A la salida de Zarzuela del Monte se presenta una pequeña subida, la cogí con tantas ganas que mo me di cuenta que no tenia que hacer y que hay que incorporarse a la carretera N‑110, ya conocida durante el día de hoy, sin embargo, el tramo por el que debo avanzar está nuevamente cubierto por vegetación, y solo siguiendo el track del GPS consigo volver al asfalto.
Ahora me esperan seis kilómetros de carretera, bastante pesados debido al ascenso continuo, hasta llegar al punto en el que abandono el asfalto para retomar los caminos de tierra, aprovecho este momento para resguardarme del sol bajo una encina y alimentarme, recuperando fuerzas para continuar con el esfuerzo de la ruta.
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| Camino flanqueado por encinas dirección a Fuentemilanos, (Segovia). |
El camino por el que voy transitando en principio se presenta de tierra firme y bien definido, flanqueado con encinas con follaje denso y verde oscuro que crea un pasillo natural, ofreciendo protección y sombra en varios tramos cuyas sombras se proyectan sobre el camino, el día está totalmente soleado.
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| El camino transcurre por pastizales amarillentos en esta época de año. |
Las encinas van desapareciendo a mi paso, primero de un lado del camino y luego del otro, hasta quedar cada vez más espaciadas y finalmente desaparecer por completo, dando paso de nuevo a los campos de pastizales amarillentos, característicos de esta época del año.
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| Campos amarillos, sol radiante, cielo azul y postes eléctricos. |
Un sol radiante baña la escena, generando sombras marcadas que resaltan las texturas del cereal seco, mientras el cielo azul profundo y limpio completa la composición. A la derecha, postes y cables eléctricos son el único indicio de civilización en un entorno que parece reclamado por el campo.
Cuando llevo 55 km recorridos y restan algo más de veinte para Segovia, atravieso el pequeño pueblo de Fuentemilanos, son las 12:30 de la mañana, sus calles tranquilas reflejan el carácter rural de la zona de un lugar pequeño, rodeado de campos abiertos de pastizales y cultivos que me ofrecen un respiro antes de retomar los caminos hacia la capital, mientras el sol continúa bañando los campos con luz intensa, reforzando la sensación de un día estival perfecto para la ruta.
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| Cruce de la antigua N-110 en Fuentemilanos, (Segovia). |
A la salida de este pequeño núcleo urbano, se pasa por la ermita del Cristo del Consuelo, y aunque el paisaje es siempre el mismo se va viendo un poco más de variedad por la existencia de un arbolado disperso.
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| Salida de Fuentemilanos con la ermita dl Cristo. |
Ya va quedando menos para el final de la ruta, la siguiente población es Perogordo, que es la última localidad por la que pasaré que se sitúa a unos seis kilómetros al suroeste de la capital, su nombre proviene de Pedro, apodado “el Gordo”, repoblador de la zona en época medieval.
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| Perogordo, (Segovia) y señalización de la vía verde. |
Es aquí donde debo decidir cómo finalizar la ruta, con dos opciones posibles: continuar por caminos rurales que descienden hasta el Arroyo de Tejadilla para luego subir a la ciudad, o tomar la Vía Verde del Valle del Eresma, un recorrido de seis kilómetros con apenas desnivel. Finalmente decido optar por la vía verde, ya que su trazado facilita un avance más fácil y cómodo, permitiendo disfrutar plenamente de la naturaleza y del paisaje típico de la comarca, un cierre perfecto para la etapa.
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| Vía verde del valle del Eresma con la catedral de Segovia al fondo. |
El rodar se hace fácil y rápido por la vía verde, y a lo lejos se distingue la imponente catedral de Segovia, que, aunque todavía a cierta distancia, ya asoma en el horizonte. Esta vía verde atraviesa también el túnel de Perogordo, que cruza un pequeño cerro homónimo. Con sus aproximadamente 176 metros de longitud, el túnel forma parte del antiguo trazado ferroviario entre Segovia y Medina del Campo, ofreciendo un tramo sombreado y fresco en medio del recorrido.
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| Túnel de Perogordo en las proximidades de Segovia. |
Sobre las doce y media del mediodía, tras recorrer 72 km, hago la entrada por la calle del Acueducto, emblema de la ciudad. Segovia se presenta con su acueducto romano, el Alcázar y la catedral gótica, alzándose entre calles empedradas y plazas históricas, marcando así el final de la ruta y de este viaje por etapas que inicié en Cartagena el año pasado. En diez etapas he llegado hasta aquí, visitando ciudades históricas como Cartagena, Murcia, Albacete, Toledo, Ávila y, finalmente, Segovia, completando un recorrido que ha combinado esfuerzo físico, historia y paisajes inolvidables.
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| Mi primera fotografía con el acueducto de Segovia al fondo. |
Ahora sólo queda buscar alojamiento para dar por finalizado el viaje y disfrutar del resto del día en Segovia, ciudad que pone el punto final a esta ruta por etapas. Un recorrido que había previsto completar en un año, pero que, por diversos motivos, tuve que posponer hasta el presente, haciendo que la llegada a esta ciudad tenga aún más significado y satisfacción.
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| Otra imagen del Acueducto de Segovia. |
El alojamiento será el Hostal Don Jaime, que ofrece un trato excelente y atención inmejorable, cerrando con satisfacción esta etapa y poniendo el punto final a un año de planificación y aventura.