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Etapa 15: Camino inverso de Santiago Francés, Villarente - Frómista.

 20 de septiembre de 2022.

Etapa 15:Villarente - Frómista.

Distancia:   108 km.
Desnivel acumulado: 500 m.
Tiempo empleado:  9 horas 34 minutos.


Iglesia de San Martín de Tours del siglo XI, en Frómista.


            Crónica:

            Buenos días, hoy toca un día largo por lo que empezaré un poco antes la ruta, la etapa sobrepasa los cien kilómetros de distancia hasta Frómista, pero es un trazado con muy poco, recordemos que estamos en la zona de Castilla y predominan las extensas llanuras.

            He madrugado un poco y dudaba si el responsable del establecimiento, estaría para abrirme la puerta del sótano dónde se encontraba la bici, como habíamos quedado el día anterior allí estaba, por lo que mi temor a tener que esperar se esfumó rápidamente, desayuné en el mismo establecimiento y con el alumbrado delantero y trasero arranco la jornada de hoy, es un poco antes de las ocho de la mañana.

Todo preparado para la marcha.

 
        En los primeros compases del día ya me voy encontrando peregrinos andando que han madrugado para no sufrir el calor de las horas centrales del día, en primer lugar se cruza por  una pasarela habilitada para los peregrinos y así no tener que ir por la carretera Nacional sobre el Río Porma.

Río Esla en Mansilla de las Mulas.

            
Campos de girasoles afectados por la sequía de este año.

        El camino va discurriendo por terrenos llanos de tierra, muy cómodo para rodar con la bici, se pasan por conocidas localidades del Camino, como son Mansilla de las Mulas, Reliegos, El Burgo Ranero, Bercianos del Real Camino, Calzada del Coto, todos ellos dedicados a los servicios que necesitan los peregrinos, hospedaje y restauración, aunque el track parece que discurre por una carretera local el camino está desdoblado del asfalto totalmente ajeno al tráfico, en alguna ocasión me paso al asfalto para no molestar a los grupos de peregrinos que voy encontrando en mi contra, en el paisaje destacan extensos campos de cereal ya cosechados y parcelas de girasoles totalmente secos, que me hacen dudar de que se hayan perdido las cosechas debido a la gran sequía de este año o sea el momento de su recolección.

Peregrino con una mochila excesivamente pesada para él.
        
            En Bercianos del Real Camino observo a lo lejos un peregrino que anda agachado cargando una pesada y enorme mochila, el cual se para en un banco debido al peso que transporta, me paro para prestarle ayuda para colocarle la mochila sobre sus espaldas, no sé lo que llevará pero pesaba como un demonio, con ese peso no creo que llegara muy lejos, he ahí la importancia de que transportar para la realización del Camino no sea una mala experiencia, o sin embargo, sea maravillosa.
        
Ermita que de la Virgen de Perales, patrona de Bercianos del Real Camino.
        
            En el transcurrir de mi camino hago una parada en la ermita de la Virgen de Paredes, que se encuentra entre  Bercianos del Real Camino y Calzada de Coto, se trata de una pequeña ermita de sencilla construcción que alberga la Virgen de Perales, patrona de Bercianos del Real Camino, en cuya esplanada se encuentran numerosos peregrinos tumbados al sol disfrutando de este magnífico día. 
   
        El Rápido camino me ha hecho recorrer rápidamente los 42 kilómetros que separan el inicio de la ruta en Sahagún, lo primero que veo al entrar en esta localidad es el arco de San Benito, que se encuentra situado a un costado de las ruinas del antiguo Monasterio de San Benito del que formaba parte como puerta de entrada al monasterio del siglo XII, arco realizado por Eduardo Saavedra en 1.662.

El Arco de San Benito en Sahagún.

        
     Miro el reloj y son las doce del mediodía y cuando voy a reiniciar la marcha observo un cartel indicando la existencia de un supermercado cerca de aquí, así que me dirijo a él y hago la compra para tener para comer en el día de hoy.

            Saliendo de la localidad de Sahagún me encuentro con un paraje que tenía presente en mi camino años atrás, se trata de la ermita de la Virgen del puente, antiguo hospital de peregrinos que se encuentra al lado de un puente del seco río Valderaduey.

Área de descanso de la ermita de la Virgen del puente, Sahagún.

            Es un lugar con un encanto especial, apenas a tres kilómetros de Sahagún, a ambos lados del camino se encuentran dos columnas que sirven de entrada al recinto de la ermita, lugar de descanso al peregrino, las dos columnas representan a los co-fundadores de la ciudad Alfonso VI El Bravo y al Abad de Sahagún Bernardo de Sabina, es un punto donde los peregrinos aprovechan para hacer una pausa y para relacionarse y contar sus experiencias.

Ermita y puente sobre el seco lecho del río Valderaduey y al fondo mi "compañera".

            Continuo con la etapa dejando atrás la provincia de León y entrando en la provincia de Palencia, los caminos por los que voy en mi pedalear siguen siendo iguales a los que he recorrido hasta ahora, son caminos anchos de tierra y con buen firme, rodeados de extensas llanuras de cereal salpicado de pequeñas localidades como San Nicolás del Real Camino, Moratinos, Terradillos de los Templarios, Ledigos, Calzadilla de la Cueza.

Buenos caminos y grandes llanuras en la mayor parte de la ruta de hoy.

            Los caminos están en buen estado sin pendientes y desde Calzadilla de la Cueza es una gran recta de ocho kilómetros hasta llegar a la ciudad de Carrión de los Condes, un punto clave del Camino de Santiago y que fuera de la España medieval.

El monasterio de San Zoilo en la localidad de Carrión de los Condes.

            En Carrión de los Condes destacan numerosos edificios como el Monasterio de San Zoilo, la Iglesia de Santiago, la Iglesia de Santa María del Camino, la Iglesia de San Andrés, la muralla y la Plaza Mayor y el puente de piedra. 

            Son las dos y media de la tarde y sin entrar a Carrión de los Condes paso al lado del monasterio de San Zoilo, y a su lado un área de descanso con bancos y una fuente de agua, aquí decido hacer la parada para comer, por lo que que aparco  mi bici y saco de las alforjas la compra que hice en Sahagún, sentado a la sombra disfruto de la sombra y del buen día que hace.
                
Otra perspectiva de mi bici y del Monasterio.

        Casi a las tres y media reanudo la marcha y cruzo sobre el Puente Mayor puente de piedra del siglo XI sobre el río Carrión, para así entrar en el casco urbano de la ciudad.

        Enseguida te atrapa esa sensación de atravesar una ciudad medieval y de trasladarte a otra época, sus edificios de piedra y sus calles, cerca de la plaza mayor se encuentra la Iglesia de Santiago, en la que destaca su portada románica con un arco con una serie de figuras y en la fachada una representación con personajes de la época.
        
Iglesia de Santiago. en Carrión de los Condes.

            Un poco más adelante llego a la plaza de la ciudad con el edificio del ayuntamiento, aquí la existencia de unas terrazas a la sombra de la tranquilidad de estos lugares me hizo hacer un receso que también aprovecharé para buscar en la aplicación del móvil el hostal para mañana, ya que todavía no he encontrado nada, después de llamar a distintos establecimientos e incluso, a distintas localidades encuentro una habitación en Cardeñuela de Riopico, que por cierto esta no esta la localidad que tenía el fin de la etapa para mañana, pero fue el único sitio que pude encontrar, debido a la gran demanda del camino este año y por estos sitios hay zonas que no tienen muchas camas.

            El bar en la misma plaza del pueblo se llama Bar Carmen y al pedir una caña me pusieron de tapa un buen montón de patatas fritas, en la tranquilidad que se respiraba a esas horas encontré la paz y además alojamiento para el día de mañana, no está mal el descanso de paz y tranquilidad casi que parece que se ha parado hasta el reloj.
 
La Plaza Mayor y ayuntamiento de Carrión de los Condes.

        A las cuatro de la tarde retomo la marcha, pasando por delante de la Iglesia de Santa María y de la ermita de La Piedad por la calle avenida de los peregrinos, lugar por donde entran los peregrinos a la ciudad.

        A cinco kilómetros se encuentra la localidad de Villalcázar de Sirga, con su imponente iglesia dedicada a Santa María la Blanca, una iglesia del siglo XII vinculada a la orden de los Templarios, de estilo románico hacia gótico, es su soberbia construcción lo que llama la atención.
        
Pórtico de la Iglesia de Santa María La Blanca en Villalcázar de Sirga.

        A un kilómetro escaso de esta última localidad se encuentra la ermita de la Virgen del Río, donde tomo una foto y recuerdo, de nuevo, el camino realizado anteriormente, estos parajes palentinos con sus ermitas amarillentas igual que los campos, parecen que te transportan a etapas del medievo.

Ermita de la Virgen del Río, en las cercanías de Villalcázar de Sirga.

        Después de ver esta ermita, el camino hace un giro a la derecha para ir paralelo al río Ucieza, en este tramo junto al rio se atraviesa una sombría chopera, aquí veo lo que me parece a lo lejos una persona tumbada prácticamente en medio del camino, cuando llego a su altura solamente veo que estaba tomando una siesta ya que se levantó al oírme cuando ya estaba cerca.

Predominan durante toda la etapa los caminos rectos y amplios.

        El río se cruza mediante un puente a la altura de la pequeña localidad de Villovieco, para ir otra vez el línea recta como si el camino se hubiera trazado con un tiralíneas a la localidad de Población de Campos, para luego ir por el camino en paralelo por la carretera P-980 hasta llegar a la ciudad de Frómista.

Hitos del Camino en tierras de Palencia.

            Con bastante sol y calor llego a Frómista a las cinco y media de la tarde, apenas hay alguien en las calles de esta localidad, lo primero que destaca recién reformada es la iglesia de San Martin de Tours, un edificio de la segunda mitad del siglo XI, como parte de un monasterio hoy desaparecido, el estilo es el románico típico de esta zona.
            
Iglesia románica de San Martin de Tours, en Frómista.

        El lugar donde me alojo hoy es un Hotel de una estrella que cualquiera lo diría, un buen lugar sin duda, en la plaza de Frómista al lado de la iglesia, se trata del Hotel San Martín.

        Aquí, como en otros tantos hospedajes, pude dejar la bici cargando sin desmontar la batería donde la deje aparcada hasta el día siguiente, una vez en la habitación, asearme y lavar la ropa, bajé a la terraza del bar donde tras una cerveza entablé conversación con dos peregrinos uno de Barcelona y otro de Alemania, dónde fueron pasando las horas has que llegó la hora de cenar.

Vista nocturna de la Iglesia de Frómista.

        Durante la cena también nos reunimos alrededor de la mesa para hablar de cosas banales, y así se nos termina el día de hoy.

        Poco a poco esta aventura va llegando a su fin sin darme cuenta, son tantos los días que todavía no he pensado en el momento de la llegada, poco a poco, todavía estoy en la provincia de Palencia.

Etapa 14: Camino inverso de Santiago Francés, Valdeviejas - Villarente.

19 de septiembre de 2022.

Etapa 14:Valdeviejas - Villarente.

Distancia:   72.95 km.

Desnivel acumulado: 500 m.

Tiempo empleado:  8 horas 6 minutos.

Track de la etapa de hoy.

Vídeo de hoy.

Las Fotografías de la etapa.

La Catedral de León.

  Crónica.

          Después de las etapas montañosas de los días anteriores hoy puedo decir que empezamos las etapas rompe piernas, que aunque no tengan grandes desniveles, te hacen rodar más rápido por lo que hacen que las piernas se cansen bastante.

            Estamos en tierras de León y nos alejándonos de Galicia, las tierras de montaña han dejado lugar a las grandes extensiones llanas y de cereal, caminos en su mayoría de concentración hacen las maravillas a la hora de rodar, veamos cómo se da el día de hoy.

        Esta mañana bajo a desayunar al bar del hostal, aquí se encuentra la misma persona que estaba ayer por la tarde, y tras desayunar comienzo la marcha sobre las nueve de la mañana, después de recoger la bici de su apaciguo descanso, le coloco las alforjas y me dirijo al mismo punto dónde ayer me desvié para llegar al alojamiento, una vez que ya me encuentro en el propio camino, sólo queda pedalear y comenzar la aventura.

A pocos metros de la salida me re-encuentro con el Camino.

        El día ha salido espléndidamente soleado, lo que hace que al ir dirección Oeste-Este el sol me deje cegado y con ganas de que vaya ascendiendo para que deje de molestarme.

        Después del núcleo urbano de Valdeviejas a escasos tres kilómetros llego a Astorga, una importante ciudad en el eje del Camino Francés y de la Plata, destacan sus edificios como Su Catedral y el Palacio Gaudí y también la muralla romana.

Muralla Romana, el Palacio Episcopal y la Catedral en Astorga.

        Aquí me detuve a observar éstos edificios, y como todavía era temprano para poder visitar alguno y además ya los visité en ocasiones anteriores, seguí con mi particular camino a la inversa de casi todos los peregrinos.

        Se sale de Astorga cruzando las vías del tren por medio de una pasarela metálica,  después de cruzar el río Tuerto por la carretera N-120a se llega a San Justo de la Vega, una vez que salimos de esta localidad nos espera una corta subida hasta un mirador en el alto con el Crucero de Santo Toribio, en cuyo lugar cuenta la leyenda que en este lugar se detuvo Santo Toribio y mirando a su ciudad, se quitó las sandalias y dijo "de Astorga, ni el polvo". 

        La preparación de las etapas del camino en dirección opuesta requiere de un estudio previo del recorrido, ya que las posibles opciones del camino no están señaladas en sentido contrario, te las encuentras una vez has pasado las indicaciones de elegir uno u otra opción. En este caso en el Alto de Santo Toribio confluyen las dos opciones que se bifurcan en Hospital de Órbigo, en mi sentido dentro de 23,7 km.

        Yo cojo la opción que va por caminos y por Villares de Órbigo, la otra opción es más monótona y discurre junto a la carretera nacional. 

Mirador de Santo Toribio a 5 Kilómetros de Astorga.
           
            En mi sentido contrario del Camino, sigo por una ancha pista de tierra y poco antes de llegar a la siguiente población que es Santibáñez de Valdeiglesias, me encuentro con un punto de descanso donde se encuentra la Escultura del Peregrino a Santiago, para así bajar a Santibáñez y dar por terminado estos diez kilómetros de altiplano, para volver de 916 a unos 800 metros de altitud, a partir de ahora será un continuo pero suave ascenso de unos treinta kilómetros.

Paisaje en el alto de Santibáñez de Valdeiglesias.

        En la localidad de Santibáñez de Valdeiglesias dejamos los caminos y rodamos por una carretera local hasta Villares de Órbigo, lugar como otros muchos que se dedica a la tención del peregrino.

        Cuando son las once de la mañana llevo en mis piernas 22,5 kilómetros y llego a la localidad de Hospital de Órbigo, a la entrada se encuentran numerosas flechas que se encuentran pintadas en el suelo y al peregrino de turno, con la duda de qué camino elegir, yo sin dudar le comenté que el más bonito es el que acabo de realizar, no obstante en las señales del suelo queda bastante claro con las caritas dibujadas.
        
Flechas en el suelo con las dos opciones en Hospital de Órbigo.

        En Hospital de Órbigo antes de llegar a su característico puente  paro en una tienda de ultramarinos y compro algo para comer, más o menos a lo que tengo acostumbrado un poco de fruta y algo para hacerme un bocata.

        Después me toca cruzar el puente de esta localidad al que se le llama El puente de Paso Honroso, y que es con sus 20 arcos uno de los puentes más largos del de Camino de Santiago, el cual cruza el río Órbigo.

         Como historia parece que parte de un anterior puente romano que formaba parte en sus inicios de la "Via Aquitania" que comunicaba Asturica (Astorga) con Tarraco (Tarragona) y que serviría para transportar el oro de Las Médulas a través de Hispania.

Puente en Hospital de Órbigo, sobre el río del mismo nombre.

        A la salida de ésta última localidad se cruza por medio de un paso elevado la autopista AP-71, en este punto de carretera tengo que volver unos metros sobre mis pasos al no poder entrar en el camino que hay que tomar a la izquierda por culpa del quitamiedos metálico que no tiene abertura desde el carril de la carretera.

        Una vez solventado este pequeño contratiempo continúo por caminos de concentración, muy buenos para rodar, se podría ir con la e-bike sin asistencia pero pongo una pequeña ayuda para eliminar la resistencia del aire en viene en contra.

        La siguiente localidad es un pequeño pueblo que se llama Villavante, al que accedo por medio de un puente para cruzar las vías del ferrocarril, después de esta localidad sigo por buenos caminos, no obstante me encuentro atravesando el Páramo Leonés, una extensa planicie y que, dada su plana orografía se dedica en su mayoría al cultivo extensivo por lo que atravieso varios canales de riego.

El Canal del Páramo es uno de los canales que cruzo..

            Siguiendo el rápido rodar el camino se convierte en una carretera local de nulo tráfico, pasando por pequeñas localidades como Villar de Mazarife, Chozas de abajo, lugar dónde destaca el depósito de agua en forma de torre de planta cuadrada, ahora se abandona de nuevo el asfalto para volver a los rectos caminos de tierra hasta Oncina de la Valdoncina, curioso nombre que viene del latín curva cerrada, aquí el camino hace un giro cerrado para continuar, otra vez por asfalto hasta Fresno del Camino.

Los caminos de tierra son los predominantes en las tierras del Páramo Leonés.

        A ocho kilómetros de la ciudad de León y siguiendo la señalización del camino, en sentido contrario, se pasa por una zona sin urbanizar, con un camino de tierra poco definido entre los nudos de carreteras y autovías AP-71, A-66 y N-120, y que todo ello se atraviesa por medio de pasos inferiores.

Confluencia de varias vías cerca de la entrada de León.

        Una vez pasado este nudo de carreteras y con el terreno algo embarrado se entra a la población de La Virgen del Camino, en la calle principal se puede contemplar la iglesia dedicada a la Virgen del camino, un edificio que destaca por su alta cruz y su contemporáneo diseño.

        Entre algún tramo de carril bici y después de atravesar algunas fabricas de un pequeño polígono industrial se llega a la zona alta de la ciudad de León y en la que se encuentran calados o bodegas excavados en el terreno, desde este punto se divisa toda la ciudad.

Bodegas en la zona alta de León.
 
            Desde la parte alta de la zona de las Bodegas desciendo hasta el casco urbano de la ciudad, entre carriles bici y largas avenidas se llega hasta el  Río Bernesga para cruzarlo por el Puente de San Marcos, puente de piedra que posiblemente tuviera orígenes en uno anterior romano dada la importancia de la ciudad en tiempos romanos.

        
El Puente de San Marcos y el Río Bernesga, León.
        
        Una vez que se pasa por el puente entrada de la ciudad lo primero que se encuentra es el majestuoso edificio del Parador Nacional, antiguo convento y hospital de San Marcos y su gran plaza.

        Hoy se encuentra toda la ciudad colapsada y con el tráfico desviado por una inmensa y larga caravana de tractores, para expresar el rechazo de las políticas sobre el agua de los embalses, debido a esto el centro de la ciudad se encontraba cortado al tráfico, por lo que mi marcha fue de lo más tranquilo hasta la zona de la Catedral.

Parador de San Marcos de León.

        
Calles desiertas de coches debido a la tractorada.

        Después de pasar por sus céntricas avenidas y con el beneplácito de la policía local, para pasar por las calles cortadas al tráfico llego a la fuente de Santo Domingo donde me descabalgo de la bici y comienzo el paseo entre la ciudadanía, dejando atrás la fuente enseguida me encuentro con una edificio singular que sin lugar a dudas se sabe quién fue el arquitecto, se trata del Museo Casa Botines de Gaudí.

Museo Casa Botines de Gaudí en León.

        Unos metros más adelante se llega a la plaza Regla de León, dónde me espera la Catedral de León, es una catedral gótica con un estilo afrancesado debido a los dos primeros arquitectos franceses, cuyos rasgos recuerda a la Catedral de Notre Dame o la la catedral de Reims.

        En este punto y cuando son las dos de la tarde es el momento de hacer un receso, un largo receso que aproveché para tomar un tentempié en la Confitería Heladería Albany, donde a parte de disfrutar de la pause me entretuve en buscar alojamiento para la etapa de mañana, ya que todavía no lo había hecho.

Parada obligada a los pies de la Catedral de León.

        Miro el reloj y el  tiempo se ha pasado sin darme cuenta, son las cuatro de la tarde así que arranco de nuevo hacia la salida de la ciudad, la salida, es la entrada para los peregrinos es por el Puente de Castro sobre el Río Torío, puente del siglo XVIII de la época de Carlos III.

        Después de León el camino es de tierra, y dada la hora y voy buscando un lugar donde parar a comer pasando por las cercanas localidades de Valdelafuente y Arcahueja y cerca del final de la etapa hago una parada en el área de descanso para peregrinos de ésta última localidad, el lugar está dotado de un gran  tejado con de fuente de agua, mesas y aparcamiento para las bicicletas, donde me preparé el gran bocata que me estaba esperando en las alforjas.

Área de descanso para peregrinos de Arcahueja.
        
        Después de este descanso y sin prisa llego a la pequeña localidad de Villarente, que se distribuye a lo largo de la carretera Nacional N-601, cerca del puente sobre el Río Porma se encuentra el alojamiento de hoy, un lugar sencillo pero que sirve con creces la función que un peregrino requiere al finalizar su etapa, se trata del Hostal Restaurante El Delfín Verde.

Hostal Restaurante en Villarente.

        Como de costumbre, después de firmar la entrada en el hostal y de guardar la bici, subo a la habitación y a preparar todo para el día siguiente, una vuelta por la larga calle de Villarente, y de nuevo al Hostal donde ya era la hora de cenar, el mismo Hostal es un buen sitio para recuperarse de un día de ruta, durante la cena estuve revisando el plan de ruta para mañana, le hizo mucha gracia al camarero que lo dejara reflejado en el mantel y es que cualquier otro papel se me quedaba pequeño.

            Después de cenar y el calentito y reconfortante café, subo a la habitación con la rutina de hacer inventario de lo vivido en esta pequeña aventura de hoy, y con el sueño provocado de la actividad del día de hoy, me despido hasta mañana.

Video de los preparativos de la etapa de mañana:



        

Etapa 13: Camino inverso de Santiago Francés, Villafranca del Bierzo - Valdeviejas.

 18 de septiembre de 2022.

Etapa 13:Villafranca del Bierzo - Valdeviejas.-

Distancia:  87 km.

Desnivel acumulado:  +1.449 m

Tiempo empleado: 9 horas 20 minutos

Track de la etapa de hoy.

Vídeo de hoy.

Las Fotografías de la etapa.

Uno de los puntos más emblemáticos del Camino Francés, La Cruz de Ferro, (León).

Crónica.-  
     
        Efectivamente, como describí el día anterior, tenia tanto cansancio encima que ni el mismísimo King África fue capaz de despertarme en su nocturna actuación, así que hacia las ocho de la mañana estoy recogiendo y haciendo los preparativos para la marcha, hoy no tengo un sitio para desayunar, podía desayunar en el mismo hotel, pero tengo ganas de comenzar la etapa y eso es lo que voy a hacer.

Preparado para la aventura de hoy.

        Las Calles de Villafranca del Bierzo amanecen desiertas después de la noche de fiesta, no lo comenté antes pero son las fiestas en honor al Santo Cristo de la Esperanza, si que se ven algunos cazadores que madrugan perpetrados con sus aparejos para cazar alguna infortunada presa.

        La salida de Villafranca, la realizo a las nueve de la mañana, con una pega, el teléfono que usaba hasta ahora como GPS no termina de funcionar bien desde la lluvia caída en la etapa de Oporto, así que utilizo un viejo teléfono que mi señora me suministró en nuestro encuentro en Santiago de Compostela.

El Castillo-Palacio de los Marqueses de Villafranca

        Salgo por delante del Castillo-Palacio de los Marqueses de Villafranca y ya el nuevo GPS empieza a hacer de las suyas, tiene un retraso importante a la hora de hacer el refresco del mapa y del track, a parte de tener mal la orientación con el camino a realizar, lo que me provoca una pequeña equivocación y salgo del municipio por la carretera LE-713, confiado de que el GPS enseguida se centrara no hago otra cosa que alejarme del camino marcado.

        Cuando llevo casi cuatro kilómetros de esta carretera me dirijo a Valtuille de abajo, siendo consecuente con la equivocación, así que doy la vuelta y me voy otra vez hacia Villafranca de El Bierzo al Castillo de los Marqueses a buscar las flechas del Camino para así iniciar la ruta como es debido. 

           Así que aquí me encuentro, en la casilla de salida, todo vuelve a empezar pero es una hora más tarde y ocho kilómetros en las piernas que no contabilizan para el cómputo de la ruta. 

El Camino sube por un cerro en el que destacan los viñedos de la zona.

            Siguiendo el track y la señalización del camino tomo un pequeño ascenso por un cerro dónde se divisa la carretera que mal cogí al inicio y el viñedo que en este lugar coge protagonismo, a los cuatro kilómetros paso por la primera población, esta vez se trata de Valtuille de Arriba, y a los nueve kilómetros se entra por el puente mayor sobre el Río Cúa a la ciudad de Cacabelos, paso por una larga calle que atraviesa esta localidad, retrato la Iglesia de Nuestra Señora de la Plaza para salir por el extremo este de la ciudad.

Zona de buenos caminos que hacen fácil el rodar por ellos.
  
          Más adelante entre llanuras y campos se pasa por un puente para cruzar la autopista A-6 se atraviesa la localidad de Camponayara, su nombre viene de las dos poblaciones que existían en el Siglo VX, Campo y Nayara, separados por el arroyo con el nombre de ésta última localidad, dando lugar a una única llamada Camponayara, después de pasar por la plaza del centro sigo en mi rodar por tierras Leonesas.

Rio Cúa en Cacabelos.

            En el kilómetro veinte paso por la localidad de Columbrianos y un poco más adelante ya se empieza a ver la ciudad de Ponferrada, destacando a lo lejos la Torre de la Rosaleda que es un rascacielos  de 30 pisos de altura y uno de los más altos de Castilla León.

            La entrada a Ponferrada en sentido contrario al de los peregrinos empieza pasando por el barrio de La Compostilla, delante de la iglesia de Santa María de Compostilla para atravesar una pequeña plaza ajardinada y salir por debajo de un soportal, éste lugar lo recuerdo perfectamente en mi viaje anterior por su curiosa salida de la ciudad de Ponferrada.

Vista de Ponferrada con la torre de La Rosaleda.
Otra vista de Ponferrada con las chimeneas de la Fábrica de Luz.

            A la entrada me despisto en una rotonda de la zona nueva de la ciudad, pero nada mas cruzar el puente sobre el Río Sol me encuentro con un importante contratiempo, cuando entro en el casco antiguo lo primero que me aborda es una gran escalinata de subida, con lo que veo inviable subirlas con el peso de la bici más las alforjas, por lo que intento probar suerte por las calles aledañas, con tan infortunio que me fue imposible buscar una alternativa cercana, después de varios intentos y ver que estaba totalmente bloqueado por la situación, busque en el GPS el Puente Mascarón, que la vía de salida de Ponferrada. 

Salida de Ponferrada, el puente Mascarón.

        Dicho y hecho, el GPS en modo coche me manda por calles amplias y de doble carril directamente a la localización de puente sobre el Río Boeza, no es la mejor manera de visitar una ciudad, Ponferrada tiene muchos atractivos de los cuales, de algunos recuerdo de mi Camino anterior.
        
Vista de Ponferrada, que voy dejando atrás en mi camino.

            Sigo mi marcha alejándome de Ponferrada por una carretera que lleva hasta Molinaseca que se encuentra a ocho kilómetros de distancia, pequeña localidad pero muy importante en el Camino de Santiago que fue declarada en 1975 como Conjunto Histórico-Artístico, una de las poblaciones más emblemáticas del Bierzo por su belleza.

Calle Real de Molinaseca.

            Molinaseca se encuentra a unos 35 kilómetros de Villafranca del Bierzo, a eso si le sumo los 4 kilómetros "gratis", me da que llevo 39 Km y que viendo que son la una y media de la tarde, es buena hora para buscar un lugar para comer, después de pasar por la calle Real y ver la distinta oferta hostelera me decanto por un restaurante un poco antes de cruzar el puente romano, se trata del Meson El Palacio.
            
            Después de la buena comida y del buen trato dispensado, salgo donde dejé aparcada mi bici con las alforjas y cuando dirijo la vista al la placita resulta que el lugar me resulta familiar, es en Molinaseca donde terminé la ruta en mi primer Camino de Santiago, he comido al lado de el "The Way Hostel" que es donde me alojé con mi compañero Alberto, aunque se discurran por los mismos lugares qué distintos parecen, todos los caminos son iguales pero distintos.

Puente Romano de Molinaseca.

        Una vez que los recuerdos de un anterior camino me vienen a la memoria, es la hora de seguir, ahora el camino será por asfalto ya que en el restaurante me aconsejaron que si o si por la carretera, y así lo haré.

        Nada mas cruzar el puente Romano y coger las primeras pedaladas me encuentro con la ermita de Nuestra Señora de las Angustias, a partir de ahora son 14 kilómetros de intensa subida sin descanso, en que las curvas van pasando a mi lento caminar, me cruzo con algún peregrino en bici que sólo le queda descenso,.

Dejamos atrás a la ermita de Nuestra Señora de las Angustias

        La Carretera está en buenas condiciones, los peregrinos ya no están caminando y la circulación es escasa, salvo algún autobús con turistas que vienen de la cumbre, son tan cerradas algunas de las curvas que los grandes autocares tienen que hacer maniobra para seguir con su ruta.

        A siete kilómetros de Molinaseca se encuentra Riego de Ambrós una pequeña aldea con las típicas casas de muros de piedra y tejados de pizarra, más adelante a tres o cuatro kilómetros se encuentra Acebo, otra pequeña localidad que es atravesada longitudinalmente por la carretera, que es este caso queda flanqueada por la calle principal y sus numerosos balcones.

Los paisajes son espectaculares, al fondo Ponferrada.

Camino Real en Acebo.

            
                 También en Acebo a los pies de la Capilla de San Miguel se encuentra un monumento que se trata de una bicicleta realizada en hierro entrelazada con el bordón y la calabaza en memoria  del peregrino Heinrich Krause, muerto el 13 de Agosto de 1987 en accidente.

En memoria  del peregrino Heinrich Krause.

            Desde Molinaseca, que se encuentra a 585 metros de altitud hasta la cumbre 15 kilómetros más tarde y sus 1476 metros de altitud se alcanza el alto del puerto del Acebo, en este punto se pasa por Manjarín que es un despoblado del municipio de Santa Colomba de Somoza, en la comarca de la Maragatería, perteneciente a la Provincia de León, en la actualidad el pueblo cuenta con nueve habitantes, fruto de la existencia de un refugio de peregrinos.
   
Vistas desde el alto del Acebo.

           Manjarín será la primera población de la comarca de El Bierzo que saluda al peregrino del Camino Francés, a dos kilómetros y antes de empezar el descenso se encuentra uno de los puntos más significativos del Camino Francés, se trata de la Cruz de Ferro.

El despoblado de Manjarín, que tiene un albergue de peregrinos.

            A las cinco y veinte de la tarde, unas ocho horas del inicio de la ruta llego a la Cruz de Ferro, se trata de un mástil que hace las funciones de crucero y que se halla en el punto más alto del Camino de Santiago Francés, ​se encuentra a unos 1500 metros de altitud, es un poste de madera de unos cinco metros de alto coronado por una cruz de hierro.

La Cruz de Ferro, todo un símbolo en el Camino.

            En su base, con el paso de los años, se ha ido creciendo un pedestal formado por las numerosas piedras que cada peregrino ha ido dejando a su paso, según la costumbre cada peregrino tiene que dejara en su base una piedra de su lugar de procedencia, yo ya dejé la mía hace unos años.

            Al contrario que entonces hoy hace un buen día y me deja ver la capilla de Santiago Apóstol que está al lado de la cruz, así como los merenderos adyacentes, aquí me encontré una familia de algún pueblo cercano que había subido en coche y que me invitó a que probara el bizcocho que hacía la abuela, la verdad que estaba bueno.

Cambio de pastillas antes de empezar el largo descenso.

            A partir de ahora seguiré por asfalto y en continuo descenso, al principio será muy pronunciado, por lo que opto por cambiar las pastillas de freno delantero, que en la bajada de O Cebreiro de ayer ya noté que estaban desgastadas.

            En el descenso se pasan por las localidades de FoncebadónRabanal del Camino, en ésta última a la altura de la ermita en vez de seguir con el Camino de Santiago opto por seguir por la carretera ya que me dio la sensación de que el camino no tenía muy buen firme.

Al fondo la ermita de Rabanal del Camino.


        Después de seguir por la carretera LE-142 unos16 kilómetros se llega al punto que volvemos a confluir con el Camino de Santiago, a partir de aquí vuelvo a ver las marcas del Camino, y después de  Murias de Rechivaldo, el camino es un sendero al lado de la carretera que había dejado unos kilómetros atrás.

Desdoblamiento del camino con la carretera cerca de Murias de Rechivaldo.

        Después de Murias de Rechivaldo, a tres kilómetros me desvío del camino para llegar al lugar de descanso de hoy, a las Siete de la tarde, diez horas de ruta llego al Hostal Restaurante El Delfín, un lugar a pie de la carretera N-6, donde nada más llegué me tomé una caña, agasajado con una buena tapa, una vez instalada la bici y que me indicaran la habitación, hice las labores cotidianos de un peregrino, aseo, lavado de ropa y poner a cargar todos los aparatos electrónicos y también la e-bike.

Mi lugar de descanso después de diez horas de ruta.

            Después de hacer las labores bajé a cenar, una buena cena que sirvió para recuperar las fuerza después de un intenso día, después de la cena un cafecito y para la habitación, a revisar las fotografías del día y a realizar el vídeo, que como siempre, a duras penas termino su realización ya que el sueño es más fuerte que yo y al final me vence.

        Un día largo e intenso, pero merece la pena, ya no son las corredoiras de Galicia, pero todos los lugares tiene su encanto, mañana más.

Un buen guiso para reponer fuerzas.