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Etapa 11: Segorbe - Valencia, (Camino del Cid).

25 de Agosto de 2021.

Etapa 11: Segorbe - Valencia.

Camino del Cid.

Track de la etapa de hoy.

Video de la etapa de hoy.

Las Fotografías de la etapa de hoy.



Ricardo y yo en la ciudad de las Artes y de las Ciencias de Valencia.


Perfil descendente de la etapa de hoy.


Crónica:

        Un día tras otro y sin ser conscientes de ello hemos llegado a la última etapa de esta gran ruta, parece que fue ayer cuando salimos desde Logroño y han pasado 13 días.

         El día amanece despejado como ha sido la tónica general en la ruta, estamos en la habitación recogiendo, poniéndonos la indumentaria y preparando las alforjas, pero en nuestro interior sabemos que la aventura está dando sus últimos coletazos, aunque seguimos inmersos en la ruta como otro día cualquiera, de los muchos que hemos disfrutado y así comenzamos la aventura este día.

        La etapa de hoy no reviste ninguna dificultad y el desnivel es negativo, o sea favorable y nunca mejor dicho, el tiempo fenomenal, el sol que no nos ha abandonado prácticamente en toda la ruta, con amenazas de lluvia que el señor Rodrigo Ruiz de Vivar se ha encargado de ayudarnos a evitar.

         El desayuno no se encuentra en el mismo hotel, sino que tenemos que dar la vuelta a la manzana para ir al un establecimiento de la misma cadena, es el Hotel Martín el Humano, Un Spa hotel que se encuentra en un antiguo hospital del Siglo XVIII, el hotel tienen muy buena impresión , el desayuno no es para menos, un buen y contundente desayuno con bufet libre en el antiguo patio del edificio, acondicionado de comedor.

Comedor del Hotel dónde desayunamos a cuerpo de rey.


         El cuentakilómetros de la bici testigo de nuestra aventura marca 842 Km, a los que habrá que añadir los 68 Kilómetros cuando al fin lleguemos al destino y final de nuestro Camino del Cid.

        A las ocho de la mañana iniciamos la andadura, vamos en busca de la vía de Ojos Negros por lo que pasamos por Altura, cruzamos la autovía mudéjar y enseguida llegamos a ella, este tramo lo hacemos siguiendo el GPS sin preparación previa así que fue un alivio llegar a la Vía Verde.

         La trinchera del antiguo ferrocarril transcurre en paralelo al trazado activo del ferrocarril y con la autovía mudéjar, a 7 kilómetros del cómodo rodar nos encontramos a nuestra derecha con una cantera y un poco más adelante con un gran lago que hace las delicias para la vista con sus estupendos reflejos, ocasión que no perdimos y la dejamos plasmada en un montón de fotografías, a cual más bella.

Lago de la cantera de áridos.


        Proseguimos por la Vía Verde, la propia vía desaparece en algunos tramos pero se suplen con caminos acondicionados y cortados al tráfico, el camino va pasando de un lado a otro de la vía férrea y de la autovía A-23.

           
Trinchera del ferrocarril de la vía de ojos negros.


        Seguimos por la antigua infraestructura ferroviaria, atravesamos numerosos túneles que en teoría disponen de iluminación automática, pero en alguna ocasión esta iluminación brilla por su ausencia, avisados y precavidos nos hacemos valer de nuestras luces delanteras que las cogimos con esa idea.

        Según vamos avanzando hacia el este aparecen las grandes extensiones de naranjos que van salpicando la paisaje.

Campos de Naranjos.

        Estamos tan inmersos en el camino y con la velocidad que llevamos que nos pasamos el desvío a la izquierda que deberíamos haber tomado en Algimia para seguir con el Camino del Cid, pero seguimos hacia adelante abandonando la ruta siguiendo los pasos de la vía verde, al poco aún sabiendo de la equivocación no rectificamos y seguimos con el nuevo trazado.
                
            

Uno de los numerosos túneles por los que pasamos en el día de hoy.

         El nuevo trazado hace que abandonemos la tranquilidad del camino para salir a la carretera N-234 con bastante tráfico, más adelante entramos en la población de Gilet a lo que aprovechamos para hacer un alto en el camino para descansar y con tranquilidad, revisar el mapa para comprobar si la dirección que tomamos es la correcta.

            
Rotonda de entrada a Gilet.

         A las diez y media de la mañana retomamos la ruta, esta vez por la carretera y bien arrimados al arcén ya que el tráfico es bastante intenso, transcurridos 5 Km de esta carretera, en un enlace de vías nos desviamos hacia el Norte, (izquierda) para ir a la ciudad de Sagunto.

Dominando el paisaje está el Castillo de Sagunto.

        Encima de la colina de Sagunto coronan las murallas de su castillo, no tenemos pérdida nos dirigimos hacia Sagunto, primero por una carretera que se convierte en un camino asfaltado que pasa por debajo de una línea de ferrocarril, pasamos por varios campos de cultivo y comenzamos a ver naves industriales, entramos a Sagunto por la calle Real, aquí estuvimos un rato parados ya que la calle es de una dirección y tuvimos que coger una calle paralela, salimos entonces al ayuntamiento y allí buscamos la oficina de Información y Turismo que se encuentra a unos pocos metros en la plaza Cronista Chabret.

Ayuntamiento de Sagunto.



Iglesia de Santa. María.

Plaza cronista Chabret.

          Con la amabilidad que corresponde a los responsables de la oficina, a Ricardo y a mí nos sellan el salvoconducto, entonces nos dirigimos otra vez sobre nuestros pasos para salir de Sagunto en dirección a Valencia, quedan todavía 30 km que son totalmente llanos y que transcurren por numerosas localidades cercanas y polígonos industriales, todo ello será por carril bici.

         A 10 kilómetros de Sagunto atravesamos la localidad de Puçol, cruzamos a pie algún semáforo en esta gran urbe para hacer un giro a la izquierda y más tarde a la derecha, el tráfico en esta ciudad es importante, a la salida de la localidad seguimos con el carril bici, un carril bici interminable, en un punto de nuestro rodar nos encontramos con un carretero, en el buen sentido de la palabra, que necesitó de nuestros servicios, ya que se encontraba sin fuerzas para llegar a Valencia y el aire predominante era en contra, así que tenía la combinación perfecta para una buena pájara.

Carril bici hacia Valencia.


            Entramos en un área industrial, y a partir de ahora las rotondas son una constante, todo sobre carril bici, vamos dejando poblaciones como La Pobla de Farnals, Massamagrell, Museros, Meliana y unas cuantas que me dejaré ya que unas se unen a otras sin dejar espacio entre ellas.

            
Primeras edificaciones a la entrada a Valencia.


         A las 12:30 del 26 de Agosto entramos en Valencia, pasaremos por delante de Mestalla, campo de futbol del Valencia, seguiremos por los distintos carriles bicis urbanos hasta entrar en el antiguo cauce del Turia, lo que hace uno de los parques más grandes de Europa, nos dirigimos dirección al Este hasta ver al fondo la Ciudad de las Artes y de las ciencias, fin de nuestra ruta de este año, EL CAMINO del CID, en nuestras memorias quedarán las aventuras pasadas y la firma de "EGO RUDERICO", y sobre todo la corneja símbolo de este camino que a veces la seguimos y otras hicimos lo que quisimos, je je.

            
Ricardo y yo en la Ciudad de las Artes y de las Ciencias.

La ciudad de las Artes y de las Ciencias del arquitecto Calatrava.

Sonrientes de terminar nuestro camino del CID.

         Nos dirigimos hacia el Hostal donde nos alojamos, cogemos el parque del Turia y marchamos hacia la estación del tren, en el camino nos aborda un coche patrulla de la Policía Nacional, simplemente para interesarse por nuestro semblante de aventureros, uno de ellos se interesó de nuestra andanza, y es que... aventureros hay por todas partes, sólo hay que llamar la atención y salen solos, el colega nos enseñó una foto de una de sus vivencias de a saber dónde, menudo tío.

        Sobre las dos de la tarde llegamos al Hostal, el calor ya es sofocante, el Hostal Abastos es un hostal recién reformado que ocupa una primera planta de un edificio en las cercanías de la estación de autobuses, nos guardaron las bicis y después de recoger, asearnos y transformarnos en personas normales, pasamos el día restante visitando parte de la ciudad.



Valencia - Ayuntamiento de Valencia.

Valencia - Estación del Norte y Plaza de Toros.

Valencia - Parroquia de los Santos Juanes.

Valencia - Playa de la Patacona.

        Lo primero que hicimos al salir del Hostal fue buscar un lugar para comer, encontramos el Bar Arepita regentado por una familia china, como siempre las horas eran bastante tardías para comer pero en este lugar nos atendieron bien y estuvimos a la sombra, luego fuimos a buscar el camino para llegar a la estación de autobuses para planificar la salida hacia casa del día siguiente.

         El calor era insufrible y después de una merecida siesta, nos fuimos hacia la plaza del ayuntamiento para estampar nuestro último sello en el salvoconducto, y después de un pequeño paseo por la zona nos dirigimos a la Playa de la Patacona, para saludar y tomar unas cervezas con unos amigos asentados en la ciudad.

        Al anochecer y para terminar el día el taxista nos dejó cerca de una pizzería en las proximidades del Hostal, se trata de la Pizzería del Poble, y de ahí nos dirigimos al alojamiento, mañana es el día de regreso, esta vez en autobús.

Valencia - instalación de las fallas.


   ...................  Continuará.

Etapa 10: Montanejos - Segorbe, (Camino del Cid).

 24 de Agosto de 2021.

Etapa 10: Montanejos - Segorbe.

Camino del Cid.

Track de la etapa de hoy.

Video de la etapa de hoy.

Las Fotografías de la etapa de hoy.


Vista desde el techo de la etapa de hoy.


Montanejos - Segorbe, perfil de la etapa.


Crónica:

            Décima etapa, el día amanece cubierto y como es costumbre hacia las ocho de la mañana comenzamos con el ritual de recoger y cerrar las alforjas, como las bicicletas no están en el mismo hotel sino que se encuentran en otro local a unos 50 metros decidimos llevar las alforjas y montarlas allí, una vez preparado todo volvemos al hotel aparcando las bicicletas a las puertas del mismo, preguntamos por los desayunos de la cafetería del hotel y resulta que están al mismo precio que en la calle así que desayunamos en la propia cafetería y no volvernos locos buscando un lugar de desayuno.

        
Dejamos Montanejos para seguir nuestra aventura.

            A las nueve de la mañana salimos del casco urbano de Montanejos por el puente medieval de San José para cruzar el río Montán, vamos por un camino de tierra un poco húmedo por la lluvia de esta noche, pasamos cerca de un camping, el camino va ascendiendo con alguna rampa importante y el firme está en buen estado a pesar de la tormenta de ayer, en nuestro rodar podemos observar la cantidad de fuentes que existen en estos parajes frondosos y boscosos.

Fuente de Bajo Castillo a la entrada a Montán con la maqueta del pueblo.

            Vamos transitando entre el bosque por el camino que sale desde Montanejos y a los 8 kilómetros del inicio de la ruta llegamos a Montán cruzando el río del mismo nombre, nos encontramos en la parte baja del pueblo pasando por la fuente de "Bajo Castillo", la cual se encuentra adornada con unas caras pintadas en unas piedras en el agua, además de una maqueta del pueblo en la parte alta de la fuente.

            
Fuente de los 15 caños en la plaza de Montán.


            A las diez de la mañana llegamos a la plaza de Montán dónde se encuentra la fuente de los 15 caños delante de la iglesia de San Bernardo Abad, en la plaza tomamos otro pequeño tentempié mientras esperamos para ir a sellar el salvoconducto a la oficina de información y turismo, estuvimos  esperando hasta la hora de la apertura pero no abría, resulta que hoy es jueves y es el día de cierre de la oficina, también mala pata porque unos segundos antes vimos salir a los funcionarios del ayuntamiento por lo que nos quedamos sin sello de Montán.

Ricardo al la izquierda, al principio el camino es de asfalto.

            Como es costumbre en la plaza del pueblo, se encuentra la terraza del bar un el grupo de amigos charlando y al vernos llegar seguro que fuimos el tema del día.

            Salimos de Montán siguiendo las indicaciones del Cid, pasamos por delante de un edificio que dado su gran envergadura nos llama la atención, un hombre que estaba por ahí nos comentó que en su día ese edificio fue un convento y un cuartel en una época más cercana y ya en nuestros días destinado a viviendas particulares.

Camino al techo de la Ruta del Cid.

            Proseguimos la marcha dejando atrás la indicación del GR-7 del camino senderista,  más tarde empalmaría con el nuestro pero tiene mucho más desnivel que el que hemos elegido, seguimos ascendiendo por la pista asfaltada con buen firme, serán unos siete u ocho kilómetros de continuo ascenso, en la zona más baja nos encontramos con alguna casilla de aperos y algún que otro olivar de no mucha extensión, poco a poco en el ascenso va apareciendo el pinar mediterráneo en nuestro recorrido en el que el camino asfaltado se convierte en un camino de tierra, paramos a hacer unas fotografías de los inmensos paisajes y las montañas que nuestra vista llega a alcanzar.

La pista convertida en camino y una fuerte pendiente.

            Después de asomarnos para contemplar el paisaje, retomamos la marcha y unos pocos metros antes del cumbreo viene la zona más empinada del ascenso, tanto que nos hizo abusar de la potencia de la e-bike para seguir avanzando, por todo este ascenso desde Montán no vimos a nadie, pero en la parte alta nos adelanta un vehículo tipo 4 latas de la empresa de montes, que siguió su camino dejándonos atrás en nuestra paz de la montaña.

Indicaciones antes de iniciar el descenso.

Panorama y a la derecha y a la izquierda el camino por el que descendemos.

            Estamos en la Sierra de Espina y una vez que cumbreamos pasamos a la otra vertiente, el paisaje que nos saluda sigue siendo de monte alto, en el paisaje resalta el camino que debemos tomar que serpentea en continuo descenso por toda la ladera del valle, algún molino eólico se deja ver por esta zona, el descenso es vertiginoso, en tres kilómetros descendemos rápidamente desde los 1.079 mts. a 813 mts., en un cruce giramos bruscamente a la derecha para encontrarnos con un nuevo ascenso, en esta zona visualizamos a lo lejos un biker, pero que tanto parecía que le dábamos alcance como que se alejaba, y así pasó que desapareció en la lejanía.

            Llegamos en el kilómetro 21 a una masía peculiar, es una granja escuela, la pena es que no vimos a nadie, se trata de Mas de la Noguera un lugar dónde hacen campamentos y es casa rural autogestionado y ecológicamente sostenible, palabras muy de moda en estos tiempos pero que aquí llevan con esa idea 30 años.

            
Mas de Noguera, un pequeño alto en el camino.

            En esta masía reponemos fuerzas con las barritas que compramos el día anterior, seguimos nuestro trayecto, ya es mediodía, sin prisa pero sin pausa vamos comiéndole kilómetros a la etapa, ya hemos hecho la parte montañosa y ahora es un leve descenso hacia tierras más bajas.

            Vamos por un camino asfaltado entre piezas de cultivo, almendros y olivos y una vez que hemos sobrepasado otra masía cambiamos de camino y discurrimos por uno que está cerrado al tráfico con unas grandes piedras que está marcado como sendero GR-7, según las indicaciones rojas y blancas, este sendero inicia su recorrido en buen estado para irse estropeando poco a poco para convertirse en un pedregal inciclable, estamos yendo por lo que parece el cauce de un pequeño arroyo por las piedras que tenemos a nuestro paso, hay  tramos que podemos ir montados y otros nos tenemos que bajar, hasta que el sendero se va arreglando, existen también zonas por las que transitamos en los que no se como cabemos ya que casi no hay sitio entre las escobas de la maleza que nos rodea, cuando ya salimos de este embrollo llegamos al camino que va a Caudiel.

Torre de Aníbal en Caudiel.

        Antes de entrar en Caudiel paramos en la Torre de Aníbal, una torre defensiva de la etapa medieval que se encuentra dominando la población y que ahora se encuentra en un parque recreativo de la balsa del Molino.


Plaza de Caudiel.
   
         En Caudiel estuvimos un buen rato tomando una cerveza en un establecimiento que era una tienda panadería que poseía un par de mesas dispuestas como terraza, una a cada lado de la puerta, lo curioso del tema es el precio de la cerveza que estaba a precio de supermercado, después de un rato decidimos proseguir con el recorrido, el día avanza y ya es la una de la tarde y el sol ya se hace fuerte, dejamos el pueblo y siguiendo las líneas del GPS enlazamos con la vía verde de Ojos Negros, cambiamos ahora de paisajes para seguir la vía hacia Jérica en la que no paramos.

        
Bonita vista de Jérica, desde la vía de los ojos Negros.


           A un kilómetro de Jericá circulando por la vía de ojos negros llegamos a una antigua caseta de guardabarreras, esta caseta tiene la señal de la corneja y varios distintivos por lo que miramos en vano si había alguien que nos pudiera atender, pero en ese momento estaba cerrada, si que había un cartel con un numero de teléfono de contacto, cuando nos disponemos a marchar vemos venir al guarda de la zona.

            Se trata de Juan Barrachina, pionero fundador del camino del Cid y actualmente metido  en el fomento y divulgación de la vía de ojos negros, amablemente nos selló el salvoconducto y estuvimos entablando durante un buen rato una amena conversación.

            
Vía verde de Ojos Negros.

            Siempre es bonito encontrar gente que no conoces de nada y se abren para darte lo mejor que tienen, nosotros debemos marcharnos ya que las horas van cayendo y tenemos en mente el ir buscando un lugar dónde comer, siguiendo la trinchera del ferrocarril pasamos por las cercanías del Embalse de Regajo para transitar posteriormente por las afueras de la localidad de Navajas.

        
Embalse del Regajo cerca de Navajas.


            A las tres de la tarde llegamos a la población de Altura, que en las primeras planificaciones de las etapas hubiera sido el final de etapa, aquí preguntamos si conocían algún lugar para comer y así nos lo indicaron, se trata del Bar Restaurante Valencia , un trato sin igual y comida excelente, una vez que terminamos ya solo nos queda apenas un kilómetro para llegar Segorbe donde tenemos el alojamiento, de esta manera y siguiendo las pautas del GPS llegamos al Hotel María de Luna.

        
Oficina de información y Turismo en Segorbe.


            Este hotel también es un "Bike friendly" por lo que después de asearnos, aprovechamos para darle a nuestras bicis un manguerazo para quitarles el polvo que acumulaban, engrasar y prepararlas para el día siguiente, yo no subo la batería ya que enchufo la e-bike directamente en el mismo lugar donde las guardamos.

            Antes de dar una vuelta por Segorbe bajamos al parking para ver como están las bicis, nos encontramos a un hombre postrado en el lado del acompañante del conductor que, con un hilo de voz, pedía ayuda, Ricardo y yo después de entender lo que quería decir, lo sacamos del coche, no sin dificultad para no lastimarle, y lo llevamos a la habitación donde se lo "entregamos" a su mujer, esperamos que se haya recuperado ya que se dirigían al medico en Barcelona, éstas son situaciones que no vienen escritas en los libros de ruta.

            Por la tarde después de pasar por la oficina de información y turismo, hicimos un recorrido por la zona amurallada y su desaparecido castillo, y cayendo la noche encontramos una terraza en una pizzería en los aledaños de la plaza del ayuntamiento.

Segorbe - Acueducto y la Torre del Botxí 

Segorbe - Vista desde lo alto del Castillo.

Segorbe - castillo.

Ayuntamiento de Segorbe.

            Se nos está terminando la aventura después de tantos días y tantas aventuras, mañana seguramente hagamos la entrada triunfal en Valencia, como lo hizo en su día nuestro mentor, El Cid.

            Así que mañana otra etapa de nuestro Camino del Cid.

Etapa 8: Albarracín - Teruel, (Camino del Cid).

22 de Agosto de 2021.

Etapa 8: Albarracín - Teruel.

Camino del Cid.

Track de la etapa de hoy.

Video de la etapa de hoy.

Las Fotografías de la etapa de hoy. 


Parque Natural de los Pinares de Rodeno.

Perfil de la etapa.

Perfil de la etapa con el programa Perfils.

            Crónica:    

            Otro día más, y ya no sé los que llevamos, hoy la etapa es hasta Teruel así que abandonamos el bonito pueblo medieval de Albarracín.

            A las nueve de la mañana después de montar las alforjas en la bici y de despedirnos de Olimpia la regente del hotel, buscamos un sitio para desayunar por lo que vamos calle abajo y calle arriba como hicimos el día anterior con la cena y no tardamos mucho tiempo en encontrar un lugar, en la misma calle principal a pie de carretera encontramos una cafetería que hace esquina cerca del hotel.

                Para las nueve y veinte de la mañana empezamos a darle a los pedales, esta vez seguimos por el trazado alternativo de la ruta del Cid que cruza el puente sobre el río Guadalaviar, para pasar por el pueblo moderno de Albarracín e iniciar la subida por un camino de montaña asfaltado, a unos dos kilómetros de entrada del parque Natural de los pinares de Rodeno nos encontramos con el mirador de "La Escombrera", en el que por un lado vemos el parque natural y por el otro una bella vista de Albarracín.


Mirador de La Escombrera y la vista del Cañón de El Cabrerizo.

                El mirador de La Escombrera nos ofrece unas bonitas vistas, en el mismo mirador se encuentra una zona habilitada para el aparcamiento de las furgonetas de campaña, donde los campistas se encuentran preparando sus respectivos desayunos.

              Después de estar un buen rato observando el paisaje proseguimos la marcha por el camino asfaltado, cuando más adelante llegamos a otro paraje que nos llama la atención por las extrañas formas de las rocas, son unas rocas formadas de relieves en forma de anillos concéntricos, son los llamados anillos de Liesegang, yo particularmente ni había oído ni visto anteriormente.

        En nuestro lento rodar volvemos a pasar por otro mirador, este nos deja una visión de un paisaje casi jurásico, con las rocas rojizas y los pinares característicos de esta zona solo le falta la aparición de un dinosaurio entre el bosque, parece que estamos teletransportados a tiempos prehistóricos.

        

Anillos Liesegang en una finca.

Piedra caliza roja y los pinares de Rodeno. 

            En este mirador hay que bajar unas escaleras para llegar al mirador protegido con unos maderos, después de observar durante un buen rato el curioso paisaje, subimos de nuevo las escaleras para coger las bicis donde descubrimos en una oquedad, entre las losas que forman el risco, un belén en miniatura con sus figuras y casitas.

           Retomamos la ruta pasando por el centro de interpretación del parque, una zona con amplio aparcamiento y con diversos paneles, que describen la existencias de la zona de las pinturas rupestres y también el comienzo de varias rutas senderistas por la zona.

            La ascensión ha llegado a su fin, estamos a 1.350 mts. de altitud y llegamos a una zona más o menos llana, hasta que hacemos un viraje casi de 180 grados para abandonar la comodidad del asfalto y salir a una buena pista en una constante pendiente hasta Gea de Albarracín.

        La pista desciende entre los pinares y dejando a la vista los riscos de color rojizo, es tan impresionante el paisaje que paramos unas cuantas veces para ir fotografiando el momento para dejar inmortalizados los lugares por los que pasamos.

Paisaje con el color rojizo salpicado por los pinos tan característicos.

Un pequeño claro nos deja esta impresionante vista de los Pinares de Rodeno.

        Después del descenso, los pinos ya no nos acompañan, sigue siendo camino de tierra dónde el bosque ha dejado paso al monte bajo y carrasca, enseguida entramos en Gea de Albarracín, aquí paramos en la plaza del ayuntamiento para que nos sellen el salvoconducto, como son las 11 de la mañana optamos por preguntar por algún lugar para tomar un tentempié, así que, seguiremos la calle principal hasta llegar a una plazuela donde está un antiguo monasterio.

     

        

Entrada a Cea de Albarracín.

Calle de la Iglesia en Cea de Albarracín.

Noria a La salida de Cella de Albarracín.

        En el bar dejamos recuerdos para un conocido de Logroño y así, nos disponemos a proseguir la marcha, nos despide una noria impulsada por el agua que recorre su acequia, enseguida abandonamos la carretera y en principio vamos por camino, más tarde pasados unos metros después de atravesar un paso a nivel de un trazado ferroviario en desuso, aquí cogemos las indicaciones del camino senderista que transcurre a la vera del acueducto romano que va por la ladera del monte.

        La peculiaridad de este acueducto romano, es que no está formado por arcos, sino que va por el monte tanto por superficie como subterráneo uniendo las localidades de Cea y Cella, en este tramo, hay varias partes que no son ciclables, así que usamos la asistencia del "Walking" para no empujar todo el peso de nuestro cargamento.

        
Un rato de empujar la bici.

Restos del acueducto en la ladera del monte.


        El camino del Cid tiene la opción de carretera, pero cómo vamos a ir por la monotonía de la carretera teniendo la opción de monte, ya se sabe hacia dónde va la cabra.

        Una vez superado el cerro llega el momento en el que parece que podemos volver a ir montados, y así es, pero no por mucho tiempo, la señalización nos mete por el cauce seco de una torrentera inciclable, así que otra vez empujando la bici hasta que volvemos a un camino decente que pasa por el punto en el que el acueducto sale a la superficie, dónde las indicaciones nos llevan hasta Cella.

Indicaciones para llegar a Cella

La senda hasta Cella y a la Izda. el acueducto romano.


        Llegamos a Cella cuando llevamos recorridos casi 30 Km. desde Albarracín y es la una de la tarde, el calor ya hace tiempo que se a hecho presente y después del largo trozo senderista tomaremos un merecido descanso para reponer las fuerzas.

        Mientras Ricardo se queda de vigilante de las bicicletas en la plaza del ayuntamiento, yo subo por la escalinata hasta la oficina para el sellado de los salvoconductos, tuve que esperar un rato ya que un paisano estaba siendo atendido por la perdida de su cartera, después de un  rato tocó nuestro turno, y con ello el sellado del salvoconducto.


Plaza del Ayuntamiento de Cella.


 

Detalle de un mosaico en el ayuntamiento.
    

        En la misma plaza hay una terraza a la sombra que será la que nos sacie de sed y de alimento, un buen bocata y una fresquita cerveza y en esto que estábamos comiendo por los altavoces que están en lo alto del ayuntamiento sale unos acordes de una jota aragonesa, para dar paso a una locución avisando de la pérdida de la cartera del vecino de la localidad, una manera curiosa del aviso, por lo menos a mí no me había tocado verlo salvo en recintos como piscinas o playa.

        A las tres de la tarde salimos de Cella, a la salida por camino de tierra en buenas condiciones ya desaparecidas las casas del núcleo urbano aparecen las fincas y más adelante lo que parece una gran cantera.

Fabrica de áridos a las afueras de Cella.


            El camino es totalmente llano y ancho, en esto que vemos a lo lejos un cicloturista con alforjas viniendo hacia nosotros, cuando llegamos casi a la misma altura el cicloturista grita, si sois de Logroño, ostras si nos conoce, que casualidad, se llama Javi y es de nuestra tierra, nos conoció por llevar la ropa de nuestro grupo y así después de charlar un rato, seguimos cada uno por destinos distintos.

            

Javi, Ricardo y yo, coincidiendo en las cercanías de Cella.

            Seguimos el transitar por el camino que se convierte en el inicio de la vía de los ojos verdes, sin apenas desnivel no hace falta el empuje eléctrico y rodamos a buena velocidad, adelantamos a un cicloturista extranjero que a parte de las numerosas alforjas llevaba un carrito dónde iba su perrito, lo pasamos deseándole que llevara una buena ruta.

            En el cómodo tramo aparece al fondo a la derecha el aeropuerto de Teruel, un aeropuerto que es un apartadero de aeronaves para su mantenimiento, parece que se les ha quedado pequeño por la cantidad de aviones que se acumulan.

Aeropuerto de Teruel. (En el tema de aviones Teruel existe).

            Después de pasar por un paso inferior la carretera N-234 se abandon la vía verde y transitamos por el camino hasta que giramos a la la izquierda para llegar a Caudé, la entrada la hacemos por el puente de entrada a la población, aquí paramos un rato para refrescarnos en la fuente que está en un pequeño parque, al lado de su iglesia y de esta manera atacar los últimos compases hasta Teruel.

            A las tres y media Caudé parece un pueblo fantasma, no se ve a nadie, y es que el sol y el calor aprietan de lo lindo.

Entrada a Caudé

            
        Seguimos en el transcurrir de la etapa de hoy, salimos de Caudé por un camino que se estropea un poco que va paralelo al arroyo de Concud delimitado por los chopos de su ribera, llegamos a Concud, lo primero que vemos es una vieja y ruinosa construcción, se trata de un viejo horno de Cáñamo, más adelante vemos un mosaico cerámico de la fauna reinante en tiempos prehistóricos. 

Horno de cáñamo a la entrada de Concud.

Mosaico en Concud de la fauna existente en la zona hace 7 millones de años.


        Salimos de Concud, la última localidad por la que pasamos antes de Teruel, seguimos en nuestro transcurrir del camino de tierra para en apenas un kilómetro de asfalto volver al camino de tierra, desde una loma ya divisamos Teruel, entramos por un puente que pasa el río Alfambra, ahora buscamos la estación de ferrocarril ya que nuestro alojamiento está justo al lado.

Llegando al destino, Teruel al fondo.

        A las cuatro y media llegamos a nuestro alojamiento en Teruel, se trata el Hostal La Casona, después de guardar las bicicletas, asearnos y hacer la colada para el día siguiente, fuimos a la oficina de Información y Turismo, que aunque Ricardo ya había estado, nos dieron posible recorrido para realizar por el casco antiguo de Teruel.

        Teruel es pequeño y coqueto, no nos olvidamos de saludar al Torico, allí estaba en el alto de la columna, casi no lo veo, paseo por aquí paseo por allá, así fueron cayendo las horas y también alguna cervecita. 

Teruel - Escalinata de la plaza del Óvalo.

Teruel - Plaza del Torico.

Teruel - una de las torres Mudéjares.

        
        A lo largo de la tarde se van escuchando los truenos de una tormenta lejana pero que cada vez se oyen más cerca según va avanzando la tarde, el cielo se va tornando en un gris tirando hacia negro, así que después de estar en una terraza esperando para cenar, optamos por abandonar el lugar para ir a una zona más próxima al Hostal, eligiendo por una vez la mejor opción, la de cenar en el mismo Hostal.

        Vaya que si acertamos, al poco de sentarnos en la mesa del comedor llegó la tormenta, en poco rato cayó el diluvio universal y ya no paró hasta bien entrada la noche.      

Lluvia desde el resguardo del hostal.


        Lloviendo y con unos licores terminamos otro buen día de ruta en nuestro deambular por tierras aragonesas, con el transcurrir del día ya no nos acordamos del esfuerzo de empujar la bici entre Cea y Cella, pero si que se queda en nuestra retina los maravillosos paisajes rupestres de los pinares de Rodeno.

        Y mañana más.