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Etapa 11: Camino inverso de Santiago Francés, O Coto - Sarria.

 15 de septiembre de 2022.

Etapa 11: O Coto - Sarria.-

Distancia:  62 km.

Desnivel acumulado:  +1.210 m

Tiempo empleado: 7 horas 44 minutos

Track de la etapa de hoy.

Vídeo de hoy.

Las Fotografías de la etapa.

Paseo en las inmediaciones de Palas de Rei ,y que no forma parte del Camino de Santiago.

Crónica.-

        Amanece en O Coto, en la habitación recojo todos las cosas que tengo desperdigadas, no son muchas, la ropa que dejé tendida el día anterior y todo lo que se refiere a cargadores y electrónica en general, también la batería de la e-bike que la cargué en la habitación.

        Cuando tengo todo controlado y metido en las alforjas desayuno en el bar del establecimiento, una vez que termino, saco la bici de su escondite y le voy montando los aparejos, alforjas por un lado, GPS en el manillar con el track de hoy, la Gopro en el manillar preparada para captar todos los momentos del viaje, etc.

Lugar de la salida de la etapa de hoy, O Coto.

        A mi lado también está la pareja ciclista belga que salen antes que yo y estos también hacen el camino en el mismo sentido contrario dirección a su lugar de destino, una vez que ya tengo todo controlado inicio la marcha, son más o menos son las nueve de la mañana.

        Nada más cruzar la carretera observo que hay otro hotel que pareciese que hubiera tenido más movimiento que dónde me alojé ya que se encuentra en el mismo camino, en este lugar aprovecho y le pido a un peregrino que me haga una foto con la escultura en piedra de un Santiago peregrino.

En los primeros compases del día me cruzo con decenas de peregrinos.


        El camino transcurre por caminos en perfectas condiciones y muy transitados por los peregrinos hacia Santiago, estos peregrinos que voy viendo todavía les quedaran tres o cuatro días  para llegara a Santiago.

        También me cruzo con unos cuantos ciclistas, unos van en bicicleta normal y otros con las mágicas bicis eléctricas, se suceden también los lugares que afloran a lo largo del camino como bares y albergues, dónde los peregrinos pueden hacer tanto una parada para recuperar fuerzas o hacer que la etapa del día termine en ese lugar.

 La aldea romana de San Julián o San Xiao como se dice en gallego.

        A los cinco kilómetros paso por la pequeña aldea de San Xiao o San Julián en Castellano, una aldea romana en la que destaca su plaza con el cruceiro y la iglesia, donde entro un momento para ver su interior.

        En la carretera N-547 a 500 metros de la entrada a Palas de Rey me encuentro con un camino a la derecha que comienza con una vieja casona, que bien pudiera ser un viejo molino y un área de descanso con mesas y sillas de cemento, al ver el mapa veo que abandona el camino de Santiago pero que más adelante vuelve al casco urbano de la ciudad, por lo que me dirijo por este bonito paseo.

Camino como opción que elijo para ir a Palas de Rei.

        Después de dos kilómetros llego a una pequeña carretera que lleva a Palas de Rei, en el centro de la ciudad veo un anuncio de un supermercado que no se encuentra muy lejos de aquí, una vez realizada la compra de fruta y embutido para la hora de comer, retomo la marcha cuando son las once y media.

        A la altura de la iglesia de San Tirso de Palas de Rei tengo que variar un poco el track y dar un pequeño rodeo para sortear unas escaleras que en mi sentido pillan de subida y que son imposibles.

        Después de dejar el trazado de la carretera nacional N-547 en A Brea, el amino transcurre por buenos y bonitos caminos, corredoiras, caminos asfaltados o de tierra, siempre rodeados de la verde vegetación de la zona, según subimos de altitud el bosque desparece para dar paso a los maizales y la las verdes praderas, pasamos entre otras localidades por Airexe,  LigondeO Hospital, Castromaior, Gonzar.
Camino por las inmediaciones de Gonzar.

        En la zona de la pequeña aldea o parroquia de Gonzar paso sobre la una de la tarde y llevo recorridos unos 30 kilómetros, en esta zona empieza un descenso hacia la villa de Portomarín, pero un kilómetro después de pasar por Toxibó, en el kilómetro 33 de hoy, existen dos opciones para llegar a la villa Portomarín, una es siguiendo la carretera LU-633 y la opción que elijo es por la aldea de San Roque, en este tramo, me temo que me he equivocado ya que no me encuentro con ningún peregrino, no obstante es tarde para encontrarme con algún caminante, ya que las etapas caminando ya deberían de haber terminado.

Hórreo en el camino, cerca de Toxibó.

        El rodeo es un tanto mágico ante la desaparición total de peregrinos, y no saber si en verdad he elegido la opción correcta, luego veré que efectivamente cogiendo este camino es un poco más largo pero más ameno que la opción de llegar directo por la carretera.

        Cuando se llega a la aldea de San Roque el paisaje nos regala la vista del río Miño y el embalse de Belesar, el embalse está tan bajo, yo diría que bajo mínimos, que deja ver las antiguos puentes y construcciones del primitivo y sumergido Portomarín.

El embalse de Belesar y sumergido el antiguo Portomarín.

        Sin llegar a cruzar el puente para llegar a la villa, se encuentra la bifurcación de los dos caminos hacia la aldea de Toxibó, para elegir son camino de Santiago y el complementario, cuando uno va andando el ahórrate un par de kilómetros aunque sean por asfalto bien merecen la pena, pero si hay fuerzas suficientes es mejor evitarlo, ante esta duda me encuentro una peregrina que observaba y revisaba sus manuales, yo le comenté mi parecer, pero la última opción se lo dejo a ella que sabe como y cuanto quiere andar.

Iglesia de San Nicolás, trasladada piedra a piedra del sumergido Portomarín.


        Entro después de una larga y empinada cuesta hasta el centro de Portomarín, donde se encuentra en el centro dominando la iglesia de San Nicolás, salvada de las aguas del embalse y trasladada piedra a piedra hasta este emplazamiento, al igual que el gran arco del puente romano que existía antiguamente el la primitiva villa, en la plaza y a mi izquierda se encuentra el edificio del ayuntamiento y a la derecha y a lo largo de los soportales un sin fin de restaurantes y terrazas donde los peregrinos encuentran el tan deseado descanso.

        

Arco del antiguo puente romano, destruido en época de Doña Urraca.

        Antes de abandonar la villa observo que son las dos de la tarde, una hora más que buena para parar a preparar lo que será mi comida de hoy, un gran bocata y algo de fruta que compré en Palas de Rei, así que sin pensarlo dos veces paro en un parque casi a la salida o entrada de la población, según se mire.

        Ya llevo unos 40 kilometros por lo que aún quedan otros veinte, poco a poco se hace el camino, prisa no hay, así que después de satisfacer mi estómago monto en la bici para proseguir con la ruta.

Campana de la libertad, dónde los peregrinos avisan de su llegada a Portomarín.

        Según el sentido con el que realizo el camino al salir de Portomarín lo primero que veo es el gran arco del antiguo puente romano que existió en el sumergido pueblo y que también fue trasladado hasta la actual localización, doy un giro a la izquierda y cruzo el largo puente sobre el Miño hasta la otra orilla del embalse, en este lugar observo que hay peregrinos que vienen por la derecha, por una buena carretera y por la izquierda que vienen del monte, sin pensármelo dos veces opté por la opción del monte.

Vista de Portomarín desde el alto de A Cruz de Pedra.

        Desde en nivel de terreno más bajo de esta segunda parte de la ruta de hoy, en el puente sobre el río Miño hasta la parroquia de As Penas se avanza ganando altitud por buena parte de la Galicia rural, entre prados y frondosos bosques de robles y castaños salteados de pequeñas aldeas como Vilacha, A Parrocha, Mercadoiro, As Rozas y a los siete kilómetros se pasa por la parroquia de As Penas, en las proximidades de este lugar se encuentra el hito o mojón que indica que quedan la redonda cifra de100 Km hasta Santiago de Compostela, curioso lugar que retraté en unas cuantas fotografías, ya que de las veces que he pasado por aquí, siempre se me había despistado.
        
Mojón que indica la redonda cifra de 100 Km.
       
         Quedan unos 14 kilómetros para llegar al destino y que son un verdadera delicia para la vista, se recorre la Galicia más auténtica, pasando por un gran número de parroquias o pequeñas aldeas enlazadas por caminos estrechos, algunas veces adoquinados de grandes piedras para sortear pasos de agua, otras veces se dejan ver lo hórreos típicos de la zona, así con el ganado formado principalmente por vacuno.

Hórreo a pie del camino en la parroquia de A Brea.
        
Grandes piedras dispuestas para salvar el riachuelo.

Las praderas y las vacas un símbolo de estas tierras.

        A las cinco de la tarde y después de este 62 kilómetros en total llego a la ciudad de Sarria, nada más entrar en la ciudad encuentro el albergue, está prácticamente en la última calle antes de abandonar el lugar los peregrinos que hacen el camino en el sentido hacia Santiago de Compostela.

        El albergue restaurante se llama Albergue Matías Locanda, un pintoresco lugar dónde fui bien recibido, aquí lo primero que hice fue tomar una gran cerveza con un trozo de pizza gentileza de la casa, me hospedé en la casona de al lado del restaurante, una puerta de las comunes en los pueblos de madera noble dividida en dos partes, en la entrada un pequeño hall que fuese establo dónde durmió mi bicicleta, y la parte de arriba de la casona dónde se encontraban las habitaciones y una sala de estar, creo que existía una segunda planta pero no llegué a asomarme.

Mural del albergue de Sarria, en el mismo Camino de Santiago.

        La habitación individual, pequeña pero lo suficiente para descansar después de una etapa del camino, no se requiera mucho más, el baño compartido y como cualquier casona con el suelo de madera que crujía al caminar.

        Después del aseo y de haber tendido la ropa recién lavada, me dirijo a dar una vuelta por la ciudad, pero al poco de empezar a caminar y ver que me encuentro en la parte alta y que de regreso tengo una empinada cuesta, desisto de mis pretensiones y me quedo por esta zona buscando un lugar para cenar.

        En lugar de cenar en el Hostal elijo el restaurante O Tapas, dónde me llamaron la atención los platos combinados, y desde luego que acerté con la elección.

        Ya en la habitación, solo queda la edición del video, que siempre es lo último que hago en el día con el cansancio en el cuerpo, de hecho se me cae el móvil de las manos un par de veces y subirlo a YouTube mientras ya me vence el sueño.

        En resumen una etapa muy agradable, montañosa, llena de corredoiras, praderas, bosques y bonitos paisajes, y mañana más.

Etapa 10: Camino inverso de Santiago Francés, Santiago de Compostela - O Coto.

  14 de septiembre de 2022.

Etapa 10: Santiago de Compostela - O Coto.-

Distancia:  63 km.

Desnivel acumulado:  +1.159 m

Tiempo empleado: 7 horas 38 minutos

Track de la etapa de hoy.

Vídeo de hoy.

Las Fotografías de la etapa.

El Camino transcurre por bonitos y frondosos bosques.

Crónica.-

        A las nueve y media de la mañana y después de un día de parada obligatoria en Santiago de Compostela retomo el camino, esta vez va a ser en sentido contrario lo que supone que tenga unas características especiales que se irán desgranando según vayan transcurriendo las etapas.

        El día de descanso en Santiago sirvió para que los caminos se asentaran y desapareciera el posible barro, después de la manta de agua que cayó el día anterior.

        El día amaneció con un gran sol en el horizonte y como el camino es hacia el Este el sol mañanero molestará un poco hasta que levante un poco más del horizonte.

Rúa de San Roque en Santiago de Compostela.

        Hora de emprender la marcha, pero antes la última vuelta por el casco antiguo de la ciudad, por la plaza de Cervantes, la plaza del Obradoiro, la calle Franco y salida por uno de los arcos de la antigua defensa, la 
puerta de Mazarelos y que daban acceso a la ciudad de Santiago de Compostela en las Edades Media y Moderna, cuando la ciudad estaba defendida por una muralla.

        Salimos del casco antiguo y cruzamos la ciudad moderna, dirección del Monte Do Gozo, en progresivo ascenso abandonamos la ciudad, se pasan por los nudos de carretera por medio de pasos elevados, son pocos los peregrinos que llegan a Santiago, todavía es pronto, pero ya se ven como con paso firme va llegando a los últimos metros a su destino, unos se hacen fotografías con el cartel de entrada a la ciudad, otros con la ciudad al fondo, pero todos con una misma imagen, la de satisfacción al ver terminado su Camino.

Nuevo monumento en el Monte Do Gozo.

        El Monte do Gozo es el primer alto al que arribo, aquí se encuentra un remodelado monumento que inauguró el Papa Juan Pablo II en la visita a España en 1992, personalmente me gusta más el antiguo monumento que se erigía sobre un pedestal y  del que sólo han aprovechado los cuatro chapones de los costados.

Monumento en el Monte Do Gozo en Mi llegada en 2016

        la perspectiva del camino en sentido contrario cambia radicalmente a lo que estoy acostumbrado, poco a poco va aumentado la presencia de peregrinos, no tienes que ir pidiendo paso, ya que casi todos te ven venir, salvo los que van con los auriculares puestos, que no se dan cuenta que te vas acercando a ellos.

        Algunos peregrinos, se quedan sorprendidos de la marcha contraria a todo el mundo y otros en plan de broma, te dicen que Santiago es para el otro lado o si te has dejado olvidada alguna cosa.

Los rayos de primera hora del día atravesando los bosques de eucaliptos.
        
        La mañana deja unas buenas vistas de la niebla que se va levantando, los rayos de sol se van apoderando del día dejando visibles sus rayos de sol, dibujados como si fuesen hechos con tiralíneas.

        El aeropuerto de Lavacolla, O predouzo,A brea, Arúa, O Castro, Azúa, son localizaciones por las que he pasado varias veces, pero esta vez se ven de una manera distinta, durante el rodar confirmo que el descanso de un día a causa de la lluvia en Santiago ha merecido la pena, ya que en los caminos quedan dibujadas las huellas del agua que recorrió el día anterior, hoy ya sólo quedan los vestigios de sus paso.

        
Bosque de eucaliptos en O Brea, señalización del Camino en sentido contrario al mío.

 
        Cuando llego realizados 41Km llego a Arzúa, fin de la penúltima etapa antes de llegar a Santiago de Compostela en las veces que he realizado el Camino en el sentido correcto, el Camino se ha vuelto activo después de varios años hibernando a causa de la pandemia.

        Son las doce del mediodía y aprovecho para entrar en su iglesia, que aunque parezca mentira no he entrado nunca, ya que al ser final de etapa siempre llegaba al atardecer y se encontraba cerrada.

        Saliendo de Arzúa siento la necesidad de hacer una parada para comer, como siempre me pasa, busco un sitio y otro y van pasando los locales sin convencerme, pero a kilómetro y medio de salir de la localidad veo un bar restaurante de carretera, la pensión Restaurante O Retiro, un lugar un tanto ajetreado de la mucha clientela que tiene, por lo que decido hacer una parada aquí paro a recuperar fuerzas en la soleada terraza, con mi máquina y las alforjas aparcadas a mi lado, no como mucho ya que no necesito más que un buen pincho de tortilla y además como no podría ser de otra forma, culminada con un buen café con leche.

        Bueno es hora de marchar, el sol que estaba en su pleno esplendor está siendo devorado por las nubes, unas nubes un tanto feas que no auguran nada bueno, así que después del pequeño descanso y del imperdonable café a la una de la tarde prosigo con mi marcha.

Puente medieval sobre el río Iso en Ribadiso.

        En mi kilómetro 44 atravieso el puente medieval sobre el río Iso en Ribadiso, un paraje ideal para descansar, relajarse y charlar con otros peregrinos sobre sus vivencias del camino, porque al peregrino también le gusta hablar y relacionarse con otros y de esta manera, hacer una vivencia conjunta del Camino.
       

Frondoso bosque en las cercanías de Melide.

        La ruta continúa por estos bonitos paisajes de bosques con  altos y frondosos eucaliptos, salpicados con alguna que otra pradera y poblaciones como Ribadiso, Fraga Alta, Boente de abaixo, de vez en cuando aparecen los característicos hórreos, construcciones destinadas a guardar y conservar los alimentos alejados de la humedad y de los roedores principalmente, que se encuentran elevados sobre unos pilares que suelen ser de piedra.

        
Hórreo en la parroquia de Santa María de Melide.

        En las proximidades de Santa María de Melide se encuentra el Ponte das Penas, un puente formado por grandes piedras que sirve para cruzar el riachuelo Catasol, no es muy profundo pero es mejor no mojarse, así que después de dejar que pasaran unos cuantos peregrinos, subí como pude la pesada bici con sus alforjas en la primera gran piedra y haciendo equilibrismos para no terminar en el agua crucé tan singular puente.
            
Ponte das Penas que cruza el arroyo Catasol, cerca de Melide.

        Después de sortear con éxito el puente das Penas, llego a la ciudad de Melide, población que se caracteriza por realizar el mejor pulpo "a Feira", uno de los platos tradicionales más famosos de Galicia.

        Transcurriendo por las calles de Melide encuentro dos peregrinos con una avería mecánica y andan un poco flojos en reparaciones, así que les apaño el asunto de una manera provisional, pero al final decidimos que lo mejor es que busquen una tienda de bicicletas, por lo que buscamos con el móvil un taller mecánico cercano para que solucionen su avería, por lo menos se han quedado tirados en una gran población, dónde los servicios son abundantes.

        
Entrada a la población de  Leboreiro.

        Cuando atravieso la calle de Leboreiro quedan escasos 500 metros para llegar al destino de hoy, se trata de O coto, a decir verdad es un sitio en medio de la nada, se trata de un hotel de dos estrellas a pie de la carretera N-547, el hotel se llama Hotel los dos alemanes, es un motel de carretera sin muchas pretensiones, descansar y punto, no hay muchas cosas que hacer ya que está en medio de la nada, menos mal que con las labores cotidianas de un peregrino se te pasa el tiempo, las habitaciones están limpias pero algo anticuadas, pero valen para una noche, la cena simple pero hecha en el momento, aquí coincidí con unos peregrinos de Francia que hacían el camino andando y otra pareja Belga que hacían el mismo camino que yo, o sea, en sentido contrario hasta su lugar de procedencia.

La habitación del hotel parece ser sacado de un episodio de Cuéntame.

        La cena está hecha por la misma persona que se encarga del establecimiento, una buena cena que sirvió para terminar esta bonita etapa y primera del regreso a casa después del descanso en Santiago de Compostela del Camino Portugués.

        Ahora a descansar, editar el video y preparar la etapa de mañana.

Etapa de Descanso: Camino Portugués, Santiago de Compostela.

 13 de septiembre de 2022.

Jornada descanso en Santiago de Compostela. -

        Un día de descanso para visitar la ciudad así que pongo unas fotografiás de la jornada de hoy.

Las Fotografías de la etapa.


Vista de Santiago de Compostela desde la habitación.

        El día amanece como terminó el día anterior, con lluvia, y es que la predicción del tiempo para estos días es de la aproximación de una borrasca que dejará lluvias en toda la zona norte de España entrando por Galicia, qué suerte.

       

Vista desde el museo de la Catedral de Santiago de la Plaza del Obradoiro.

        La mañana la utilizamos para hacer unas visitas guiadas por el museo de la Catedral de Santiago, un poco de historia y leyenda del Santiago en sus facetas de apóstol, peregrino y  Matamoros.


Interior de la Catedral de Santiago.

       

Detalle de los arcos que separan las naves en el interior de la Catedral.

Retablo de la capilla del Salvador, Catedral de Santiago de Compostela.


Capilla del Pilar en la Catedral.

  

Órgano del interior de la Catedral.

        
La plaza de platerías de Santiago de Compostela.


        Una tarde de paseo evitando la lluvia para visitar el pórtico de la gloria, el final del día es bastante lluvioso lo que la visita de la ciudad termina antes de la cuenta ya que la intensidad de la misma es desmesurada, parece que llueve en formas de olas de mar.

        Al día siguiente mi mujer vuelve a nuestra ciudad de origen, yo sin embargo me quedaré un día más en la ciudad ya que las previsiones del tiempo no dan una mejoría para el día siguiente.

        Así que nos vemos pasado mañana en el inicio del retorno hacia Logroño por la inversa del Camino de Santiago Francés.

        

Etapa 9: Camino Portugués, Pontevedra - Santiago de Compostela.

 12 de septiembre de 2022.

Etapa 9: Pontevedra - Santiago de Compostela.-

Distancia:  70 Km.

Desnivel acumulado:  + 899 metros.

Tiempo empleado: 08:10 Horas.

Track de la etapa de hoy.

Vídeo de hoy.

Las Fotografías de la etapa.


En la plaza del Obradoiro con mis amigos portugueses.

        Crónica:

    Son las nueve y media de la mañana y estoy desayunando en el bar cafetería que hay al lado del hotel, el día es gris y está lloviendo, pero la ruta es la ruta esto no hay quien lo pare, hoy tengo prevista la llegada a Santiago de Compostela para hacer un punto y seguido en este maravilloso Camino Portugués, que tan enriquecedor me ha sido.

    También es el día en el que nos reencontramos mi esposa y yo, ya que ella también tiene prevista su  llegada a Santiago pero con otro medio más rápido y cómodo que el mío, por avión, así que si el día nos lo permite nos encontraremos con la mirada del apóstol Santiago, así que vamos a ello.

Vista desde el puente medieval del Burgo que cruza el rio Lérez.

        Tomo el desayuno viendo llover pero eso no me detiene,  pensando en los problemas que tuve con mi GPS con una lluvia anterior le pido al propietario del establecimiento un poco de film de plástico para proteger el mismo de la lluvia, éste se mete en la cocina tarda un poco pero al fin sale con un film de tipo profesional superando sobradamente el micraje de los films de plásticos domésticos, con esto si que va  a ir protegido l móvil por lo que sin más titubeos a eso de las diez de la mañana comienzo la etapa.

        La salida de Pontevedra es por el puente del Burgo, un puente medieval que cruza el rio Lérez, el camino continúa haciendo una recta por la Rúa de Gándara, más adelante esta calle se convierte en un camino asfaltado, en su recorrido me voy encontrando con varios peregrinos con sus mochilas perpetrados con sus impermeables para intentar evitar la lluvia y no terminar con la incomodidad de ir mojados.

Réplica del miliario de Magnencio
          
      El camino asfaltado se convierte en un agradable paseo porque la vegetación se va abriendo paso entre los pequeños núcleos urbanos, en su recorrido descubro que va paralelo a las vías del ferrocarril por el paso de un convoy que no lo llego a ver por la vegetación existente, más adelante y por medio de un paso inferior atravesamos las vías del ferrocarril hasta llegar a la altura de la localidad de Tuceda, para atravesarlas de nuevo y desembocar en la carretera PO-225 para ir por un camino paralelo habilitado para el Camino Jacobeo.

        En San Caetano dejamos la carretera y nos vamos por un desvío donde se empieza a subir el paisaje, vamos dejando las casas para atravesar por zonas de pequeños viñedos, estos están emparrados con postes de granito, en el transcurrir se pasa por la parroquia de Cerponzóns, dónde nos encontramos con la réplica de un miliario, es el Miliario de Magnencio que en el año 350 señalaba el paso de la vía XIX y XX, de Bracara a Asturica, en el tramo que discurre entre Turoqua (Pontevedra) y Aquis Celenis (Caldas de Reis).

Paso a nivel con barreras

       Estamos en una zona bastante bonita del camino que va atravesando un bonito bosque, por esta zona se atraviesa un paso a nivel con barreras para atravesar las vías del ferrocarril, el número de peregrinos es sustancioso y la lluvia sin llegar a ser molesta sigue cayendo sin dar tregua.

        A los diez kilómetros en la localidad de San Amaro se llega a la parte alta del camino dónde se encuentra la ermita de San Amaro y para los que quieren tomar algo se encuentra el Bar El Pulpo.

Curioso emparrado de piedra.
  
        Si estamos en la parte alta de esta zona, ahora descendemos para más tarde ir llaneando entre campos y los pequeños viñedos, cuando estoy entretenido viendo con curiosidad el entramado de postes y de traviesas de granito que conforman el sustento de las parras, oigo lejanamente y detrás de mi un fuerte grito que repite: "Hakuna matata", resulta que son mis amigos de Oporto que conocí unos días atrás y que como una flecha se colocan a mi altura, después de unos cordiales saludos sin parar de la bici me convencen para visitar una caída de agua que hay en las proximidades del Camino.

Aquí estamos retratados en las Fervenzas do Barosa, (cascada del río Barosa) en Barro.

        Se trata de la cascada del río Barosa, o mejor en gallego "as Fervenzas do Barosa", un precioso lugar en plena naturaleza que se encuentra a unos pocos metros del Camino de Santiago, con cuidado de no resbalar y caernos en el puente de madera llegamos a la caída de agua, unas risas y unas fotos en este lugar sirve para animar la mañana, vaya grupo más loco.

 Las Fervenzas do Barosa o Cascada del río Barosa.

        Una vez que terminamos el reportaje fotográfico salimos de la catarata para seguir con el camino, pero ellos tienen que detenerse ante el pinchazo de uno de sus componentes, yo sin embargo, sigo adelante con mi particular camino.

         Otra vez en la soledad del camino y por unos bonitos parajes pasando por las localidades de Souto y Os Castaños, para más adelante llegar a Caldas de Rei.        

Vista desde el puente romano de Caldas de Rei del río Bermaña.

        En Caldas de Rei hay mercadillo, por lo que igual que en días pasados, me bajo de la bici y atravieso la calle Real andando para no molestar en los puestos del mercado.

Viaducto de la carretera N-550.

        Paramos por su puente medieval para hacer alguna foto y seguir con la ruta, llevo 24 kilómetros y son casi las doce del mediodía, se sale de la localidad en continuo ascenso, es un bonito recorrido por el que se pasa por debajo del gran viaducto de la carretera nacional N-550, el camino de tierra se alterna en alguna ocasión con caminos asfaltados, parece que la lluvia va remitiendo y aunque no para no hay barro ya que los caminos drenan muy bien el agua que ha caído.
        
        En el kilómetro treinta se alcanza el punto más alto de este cerro que estamos subiendo, es donde se encuentra la iglesia de Santa Mariña de Carracedo, en la parroquia de Carracedo, antes de comenzar a descender se atraviesan las parroquias de O Campo, As Cortiñas.

Iglesia de Santa Mariña de Carracedo, en la parroquia de Carracedo.

        Entre estas parroquias me encuentro con un puesto de la Guardia civil que se encuentra dando a conocer su labor en el Camino de Santiago, así como protección del peregrino, en este puesto aprovecho para que me pongan el sello en la credencial, en este puesto nos hacemos una foto con la pareja de la Guardia Civil y varios peregrinos, que sirve para llevarnos un grato recuerdo sabiendo que hay alguien que vela por nuestra seguridad, "Chapeau".

Fotografía con la pareja de la Guardia Civil y varios peregrinos.

        El descenso es por un camino de tierra que atraviesa un bonito bosque, ahora el camino discurre en el eje entre la autopista AP-9 y la carretera Nacional N-550, me estoy acercando a la localidad de Padrón, famosa por los pimientos que como dice la tradición, unos pican y otros no.

Bonito recorrido entre el bosque en las inmediaciones del Rio Valga.

        Antes de llegar a Padrón y de cruzar el puente sobre el rio Ulla se pasa por la zona urbana de Pontecesures.
        
Puente de Padrón y el Rio Ulla.

        Atravesando el puente sobre el río Ulla el camino busca la orilla del río Sar para entrar en el núcleo urbano de Padrón, la lluvia ha cesado y el camino discurre por el paseo de El Espolón dónde se encuentra la escultura de Camilo José Cela, hijo adoptivo de esta localidad, cerca se encuentra el Bar Restaurante Mundosen el que hay varios peregrinos que han parado en su fin de etapa o descansando para posteriormente proseguir con su camino, revisando la hora veo que es la hora de comer, por lo que aparco la bici y entro en el establecimiento buscando una mesa para comer, pido el menú del día y reviso el recorrido que me queda por realizar.
   
 Monumento al escritor Camilo José Cela, Situado en el Paseo del Espolón, (Padrón).

         Una vez que he comido y tomo el café, veo que al lado de mi bici hay otras dos bicicletas eléctricas con sus alforjas, se tratan de dos peregrinos de Barcelona, un padre de cierta edad y de su hija, me comentan que aunque tienen sus bicicletas, han decidido coger unas de alquiler por lo que no se tienen que preocupar del regreso de las mismas ni de los costes del mantenimiento de desgaste de los sus componentes durante el camino, una opción a valorar.

        Son las tres de la tarde y quedan veinticuatro kilómetros, retomo la marcha, a un kilómetro se encuentra el núcleo de Iria/Flavia, el camino hace un pequeño entrelazado con la carretera nacional para posteriormente ir paralelos con el ferrocarril.

        A cinco kilómetros de Padrón y se encuentra el Santuario de Nosa Señora da Escravitude en la parroquia del mismo nombre con su impresionante escalinata.

Santuario de Nosa Señora da Escravitude.

        El Santuario se encuentra a pies de la carretera nacional que abandonamos definitivamente más adelante para iniciar el último ascenso a los montes que llevan hasta Santiago de Compostela, este recorrido discurre por pequeños caminos asfaltados, pistas de tierra y senderos entre los bosques de eucaliptos.

Sendero entre parras en Angueira de Suso.

Pista de tierra ascendiendo en Angueira de Suso.

        Se pasan por pequeños núcleos urbanos o parroquias como Angueira de Suso, O ArealO Faramello, Rúa de Francos y otras tantas hasta llegar a un núcleo más grande, se trata de O Milladoiro donde se pasa por delante de la pequeña iglesia de Magdalena, una vez pasamos por esta localidad se puede observar la ciudad de Santiago de Compostela y también la primera vez que se ven las torres de la Catedral en este Camino Portugués.

Desde O Milladoiro se ven por primera vez las torres de la Catedral de Santiago.

        Quedan siete kilómetros y a lo lejos se divisan las torres de la Catedral de Santiago, la etapa casi ha dado a su fin, solo queda entrar en el entramado de la ciudad, la entrada a Santiago por la parte del Camino Portugués es un continuo ascenso por el que estamos integrados en el tráfico de la ciudad, vamos llegando poco a poco a la plaza del Obradoiro me ralentizan los semáforos y los pasos de peatones, de esta manera llego al casco antiguo, conociendo el camino de otras veces me dirijo a la plaza del Obradoiro, otro año más y con la compañía del apóstol llego a la plaza del Obradoiro.

Mi esposa y yo en la Plaza del Obradoiro.

        A las cuatro y media de la tarde, nueve días y  670 Km. estoy en la plaza del Obradoiro, me dirijo a la oficina de información del peregrino para coger la Compostela, pero para recoger las dos hace falta ir en persona, mi mujer no ha llegado todavía, así que me dirijo al hotel "La salle" para asearme y esperar su llegada.

        Una vez que nos encontramos nos dirigimos a la plaza del Obradoiro para inmortalizar este momento y dar fe de nuestra llegada a Santiago de Compostela, cuando de repente veo a un grupo de bicigrinos, ¡anda!, si son los chicos de Portugal, "Hakuna matata", un emotivo encuentro entre abrazos y concordia, como no puede ser de otra manera también se encuentran alegres y contentos de haber terminado el Camino Portugués, de esta manera nos despedimos hasta otra ocasión. "Muito obrigado pelos bons momentos" .

Plaza del Obradoiro en 2022, (Santiago de Compostela).

        Una visita guiada entre meigas y brujería gallega despide el día de hoy, mañana será un día de descanso para visitar la Catedral y otras zonas de la ciudad, aquí no se acaba la ruta, ahora comienza la marcha atrás para el retorno desde Santiago a Logroño.

        Un día en que la lluvia se queda en segundo plano, los caminos, el paisaje y las emociones se han juntado en esta etapa del camino Portugués, y como siempre encantado del buen trato recibido y de la buena gente que te encuentras en el peregrinar.

        y esto continúa.